Investigadores de UNR y CONICET desarrollan un nuevo test rápido y económico para detectar el virus del dengue en sus fases iniciales.
El dengue representa uno de los principales desafíos de salud pública de la región en la actualidad. Esta compleja situación plantea la necesidad de contar con herramientas de diagnóstico temprano que sean rápidas, verdaderamente accesibles y de producción local.
Frente a este escenario desafiante, un equipo de investigación del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR) avanza en una solución. Liderados por la investigadora Elisa Bolatti, desarrollan un nuevo test rápido cuyo objetivo es detectar el virus del dengue directamente durante sus fases iniciales. Recientemente, este prometedor proyecto científico recibió el financiamiento de la Fundación Williams.
La investigación tiene sus raíces en el año 2015 cuando el doctor Diego Chouhy comenzó a pensar en una nueva estrategia de detección de algunas proteínas virales específicas. Chouhy es hoy el director de investigación y desarrollo de DETx MOL S.A, una empresa de base tecnológica que surgió justamente de este mismo laboratorio y se dedica a desarrollar kits de diagnóstico para enfermedades humanas, virales e infecciosas.
Inicialmente, los investigadores empezaron a trabajar con la búsqueda de aptámeros y el desarrollo estuvo orientado a la detección del Virus del Papiloma Humano. Los aptámeros son moléculas de reconocimiento que presentan ventajas fundamentales para el desarrollo tecnológico del sector y funcionan de manera muy diferente a los anticuerpos que se vienen utilizando en los kits comerciales actuales.

A diferencia de los anticuerpos, los aptámeros son moléculas completamente sintéticas que se diseñan y seleccionan directamente en el laboratorio para unirse a su objetivo con alta precisión. La gran ventaja es que no dependen de sistemas biológicos o animales para su producción, por lo tanto, resultan ser más fáciles de producir, menos costosos y altamente estables. Como su fabricación es más simple y escalable para la industria, esto permite superar muchas de las limitaciones tecnológicas y de altos costos que se asocian a los anticuerpos convencionales.
Poco tiempo después, llegó la pandemia y surgió el virus SARS-CoV-2. Ante la emergencia, el equipo presentó un proyecto para la búsqueda y desarrollo de un kit de test rápido diseñado para detectar la proteína N, utilizada para el diagnóstico de SARS. Para poder avanzar en los proyectos, Bolatti explica que están supeditados a la obtención de subsidios. En esa ocasión, el equipo ganó un subsidio de la provincia que les permitió arrancar con el SARS-CoV-2 y lograron obtener un prototipo que ya se encuentra en sus etapas finales de desarrollo. Esta experiencia demostró que la metodología basada en aptámeros tiene una inmensa versatilidad, lo que les permite ir moviéndose con rapidez por distintas infecciones virales problemáticas para la sociedad.
Tras la pandemia, surgió la epidemia de dengue, motivando al equipo a aplicar esta plataforma a la nueva urgencia. Presentaron un proyecto para la búsqueda de aptámeros y el desarrollo de un kit para el dengue destinado específicamente a la detección de la proteína NS1 del virus que circula en altas concentraciones en la sangre durante los primeros días de la infección. Este resulta ser un marcador ideal porque está altamente conservada entre los distintos serotipos del dengue.
Bolatti explica que existen métodos diagnósticos muy sensibles actualmente, como es el caso de la PCR pero estos requieren de una infraestructura especializada y de personal capacitado. El objetivo del equipo es generar un test rápido, innovador y económico que pueda utilizarse de manera sencilla en distintos niveles del sistema de salud nacional.
Detectar el virus en el punto de atención primaria permitiría agilizar fuertemente la vigilancia epidemiológica en brotes. Además, ayudaría a mejorar el manejo clínico del paciente y a prevenir complicaciones severas. La herramienta está pensada para ser utilizada directamente donde se encuentra el paciente, en guardias, centros de atención primaria y operativos territoriales.
Impacto en la salud pública
Para el desarrollo del test de dengue, el equipo ganó nuevamente un subsidio de la provincia. Además, recibieron el apoyo de la Fundación Williams que brinda un empuje importante. Actualmente, el proyecto está en la etapa de optimización: están produciendo las proteínas NS1 de los cuatro serotipos y seleccionando los aptámeros. “Son proyectos que llevan mucho tiempo y resultan costosos ya que los reactivos necesarios son importados”, explica la investigadora.
La idea del equipo es trabajar todo este año y el año que viene para finalizar un prototipo funcional que luego será evaluado para su transferencia definitiva. Posteriormente, vendrán las etapas de validación necesarias con el uso de muestras clínicas. En cuanto al paciente, la persona que se realice el test no notará diferencias físicas al usarlo. La innovación redundará en la producción, haciendo que los centros de salud tengan más accesibilidad para comprarlos por su bajo costo.
El valor de este proyecto es que la plataforma podrá adaptarse rápidamente para reconocer otros virus emergentes. El equipo proyecta lograr un diagnóstico diferencial que incluya otros virus de mosquitos, como Zika o Chikungunya.
Todo este esfuerzo se lleva a cabo en medio de una profunda crisis del sistema científico nacional. Bolatti detalla que, con la escasez de recursos y financiamiento, es muy difícil sostener la situación. Muchos colegas no pueden mantener sus carreras académicas y se ven obligados a emigrar o ir a empresas privadas. Además, dadas las circunstancias, los estudiantes jóvenes ya no quieren iniciar la carrera académica. Ante este panorama, la investigadora remarca que lo que empuja a los trabajadores es la vocación. La meta de los científicos es resistir, defender lo logrado con años de trabajo y esperar a que la situación mejore.
Elisa Bolatti es Bióloga egresada de la Universidad Nacional de Córdoba. Realizó su Doctorado en el Grupo de Virología Humana del IBR y en la Universidad Nacional de Rosario. Fue becada por la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas. Gracias a ello, concretó estadías en la Universidad de Liubliana, en Eslovenia. Hoy enfoca sus líneas en el desarrollo de kits con aptámeros y el descubrimiento de nuevos virus en animales silvestres.
Periodista: Victoria Arrabal/Fotos: IBR
