La carrera de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR fue certificada por seis años, el período máximo contemplado por la normativa nacional, lo que valida la excelencia académica de la formación.

La carrera de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Rosario alcanzó un hito histórico para su comunidad académica: la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) la acreditó por un plazo de seis años. Este resultado representa la certificación de mayor nivel a la calidad académica y marca la culminación de un riguroso proceso de revisión institucional que se inició en el año 2023.

El dictamen favorable fue producto del análisis integral de comités de pares evaluadores. Durante el proceso se evaluó técnicamente el nuevo plan de estudios, la dedicación del plantel docente, las opiniones de estudiantes y graduados, la infraestructura y los resultados obtenidos en las áreas de investigación, extensión y gestión. Las instancias de evaluación incluyeron tanto la revisión de informes documentales como recorridos virtuales por las instalaciones y reuniones con los distintos claustros.

El Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, Pablo Palazzessi, manifestó un profundo orgullo institucional por el logro alcanzado. “Comenzó con un cambio del plan de estudios después de 20 años, lo que implicó un trabajo dedicado y conjunto entre todos los claustros en este proceso de renovación”, destacó la autoridad máxima de la Facultad.

Palazzessi subrayó que el proceso incluyó jornadas participativas, de diálogo y reflexión y remarcó que la acreditación es una enorme satisfacción que corona de la mejor manera los últimos tres años de trabajo ininterrumpido. A su vez, agradeció el compromiso de la Secretaría Académica —que encabezó la labor—, de las secretarías Estudiantil y de Extensión y el apoyo fundamental brindado por el Área de Académica y Aprendizaje de la UNR.

Nuevo plan de estudios frente a los desafíos actuales

La obtención de esta máxima acreditación está ligada a la modernización de la propuesta curricular. Tras evaluar las potencialidades y carencias del plan anterior, vigente desde el año 2000, la comunidad universitaria diseñó un proyecto basado en la complejidad y el enfoque sistémico, con el fin de formar profesionales capaces de abordar los agroecosistemas con un fuerte compromiso ambiental.

El nuevo Plan de Estudios, que rige para los ingresantes desde el ciclo 2024, presenta modificaciones estructurales diseñadas para mejorar las trayectorias académicas. Entre sus ejes principales se destacan:

La reducción de la carga horaria de la carrera, pasando de 3724 a 3500 horas, en consonancia con normativas nacionales y universitarias. La redefinición del cursillo de ingreso, sumando a la asignatura Biología. La incorporación de la electiva “Vida Universitaria” para acompañar a los estudiantes en su paso de la escuela secundaria a la Universidad. La reubicación de asignaturas en los años de cursado. La fusión de materias como Estadística y Zoología. La separación de asignaturas como Matemática (ahora dividida en I y II) y Horticultura y Fruticultura.

A esto se suma la modificación del régimen de correlatividades, proponiendo guiar el avance mediante líneas temáticas sucesivas en lugar de exigir solo una cantidad de materias aprobadas. La incorporación de las Prácticas Sociales Educativas para que los estudiantes desarrollen experiencias frente a problemáticas sociales reales. La creación de dos asignaturas optativas vinculadas a los nuevos avances de los sistemas agropecuarios.

Este resultado es fruto del trabajo articulado de docentes, no docentes, estudiantes, graduados y autoridades, quienes trabajaron codo a codo para reafirmar la excelencia en la formación de los futuros profesionales. La máxima acreditación de CONEAU no solo certifica el nivel de Ingeniería Agronómica, sino que valida el esfuerzo diario de toda la comunidad en pos de sostener y potenciar una educación superior pública y de alta calidad.

Periodista: Victoria Arrabal/Fotógrafa: Camila Casero