La Universidad reconoció a docentes de todas sus unidades académicas por su compromiso con la educación pública.

En el marco del Día del Docente Universitario de la UNR, que se conmemora cada 29 de julio en homenaje a la Noche de los Bastones Largos, la Universidad Nacional de Rosario distinguió a docentes de todas sus facultades y escuelas medias por su trayectoria, compromiso y dedicación a la enseñanza.

La ceremonia se realizó en el Salón de Actos de la Facultad de Odontología y estuvo encabezada por el rector Franco Bartolacci; el vicerrector Darío Masía; la secretaria del Área Académica y de Aprendizaje, Carina Gerlero; la decana de la Facultad de Odontología, Claudia Lezcano; además de decanos, directores de escuelas medias y autoridades universitarias.

Durante el acto, Bartolacci destacó el valor de la tarea docente y agradeció el compromiso cotidiano de quienes sostienen la vida universitaria. “Toda la educación es una larga obra de amor hacia quienes aprenden y hoy queremos agradecer el amor que cada uno y cada una de ustedes pone en la tarea de enseñar”, expresó, retomando una de las definiciones del Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria.

El rector Bartolacci resaltó el compromiso de las y los docentes con la educación pública.

El rector sostuvo que, pese a las dificultades que atraviesa el sistema universitario, la vocación de la comunidad académica continúa siendo el motor que permite que las universidades públicas sigan cumpliendo su misión. “No hay otra explicación que el amor y la vocación de quienes siguen poniendo el cuerpo para que esas cosas maravillosas continúen sucediendo”, afirmó.

Asimismo, recordó que este reconocimiento comenzó a entregarse durante la pandemia, cuando las distinciones debieron realizarse de manera personalizada. “Hoy tenemos la posibilidad de volver a encontrarnos para decirles gracias por la sensibilidad, el profesionalismo, el compromiso y la excelencia con la que desarrollan su tarea”, señaló.

Bartolacci también puso en valor el legado de quienes llevan décadas formando estudiantes en las aulas de la Universidad y destacó la importancia de transmitir ese compromiso a las nuevas generaciones de docentes. En ese sentido, sostuvo que la defensa de la universidad pública también se expresa en la dedicación cotidiana de quienes enseñan y construyen comunidad dentro de la institución.

En el tramo final de su discurso, el rector vinculó el homenaje con el contexto que atraviesa actualmente el sistema universitario argentino. Señaló que la docencia enfrenta una situación especialmente compleja, no solo por el deterioro salarial, sino también por la falta de reconocimiento y el cuestionamiento permanente hacia las universidades públicas y el sistema científico. “Este reconocimiento es también una reivindicación de la tarea docente y una defensa de la educación superior pública en un momento en que resulta injustamente cuestionada”, expresó.

Por su parte, la decana de la Facultad de Odontología, Claudia Lezcano, agradeció a las y los docentes distinguidos y destacó el papel transformador de la enseñanza universitaria. “Gracias a cada uno de los docentes que hoy representan a sus facultades y, en ellos, a toda la comunidad docente de nuestra Universidad”, afirmó.

Lezcano subrayó además que la formación universitaria implica un profundo compromiso humano y recordó que, en la Facultad de Odontología, la tarea docente se desarrolla diariamente junto a cientos de familias que acceden a la atención en salud pública. En ese marco, destacó el esfuerzo colectivo de toda la comunidad universitaria para seguir fortaleciendo la educación pública y la calidad de la formación.

En esta edición, la Universidad Nacional de Rosario reconoció a docentes de todas sus facultades, escuelas medias y polos educativos, distinguidos por su trayectoria, compromiso y aporte a la formación de generaciones de estudiantes. La selección, realizada por cada unidad académica, busca poner en valor el trabajo cotidiano de quienes sostienen con vocación y excelencia la misión educativa de la Universidad.

Las y los docentes homenajeados fueron: Jorge Lattanzi y Javier Povrzenic (Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño); Roxana Molteni y Lidia Gatti (Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales); Cecilia Beltrán y Daniel Tuesca (Facultad de Ciencias Agrarias); Daniela Gardiol y Guillermo Picó (Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas); Ernesto Claudio Fransolini y Jorgelina Ceconi (Facultad de Ciencias Económicas y Estadística); Verónica María Miró y Carlos Enrique Repetto (Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura); Roberto Parodi y Julia Bertone (Facultad de Ciencias Médicas); Javier Eduardo Sarradell y Melina Vanesa Gay (Facultad de Ciencias Veterinarias); Diego Mendy y María Silvina Radcliffe (Facultad de Derecho); Giovanna Di Carlo y Daniel Randisi (Facultad de Humanidades y Artes); Mirta Susana Abalone y Graciela del Carmen Ruiz (Facultad de Odontología); Laura María Peirano y Marcelo Adolfo Frazzetto (Facultad de Psicología). 

Por el lado de la Escuelas Medias, fueron reconocidos Carina María de Luján Reschini y Gustavo Darío Abalos (Escuela Agrotécnica); María Julieta Gómez y Gabriel Pezzoto (Escuela Superior de Comercio); Gonzalo Catalani y Carla Nápoli (Escuela de Ciencias Sociales y Humanísticas); Ricardo Mota y Agustina González (Instituto Politécnico General San Martín); Emiliana Vega y Federico Döhle (Polo Educativo General Lagos); y Daniel Alberto Martín (Polo Educativo Puerto General San Martín).

La Noche de los Bastones Largos

El 29 de julio de 1966, pocas horas después de que el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía eliminara la autonomía universitaria, las fuerzas de seguridad ingresaron violentamente a distintas facultades de la Universidad de Buenos Aires para desalojar a estudiantes, docentes y graduados que defendían el cogobierno y la universidad pública.

La represión, conocida como La Noche de los Bastones Largos, marcó uno de los episodios más graves de la historia de la educación superior argentina. Cientos de personas fueron detenidas y golpeadas, mientras que numerosos docentes e investigadores debieron abandonar sus cargos y, en muchos casos, exiliarse, provocando una profunda pérdida para el desarrollo científico y académico del país.

En homenaje a quienes resistieron aquel ataque a la universidad pública y sostuvieron el compromiso con la enseñanza, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Rosario instituyó el 29 de julio como el Día del Docente Universitario de la UNR.

Periodista: Gonzalo J. García / Fotógrafa: Karen Roeschlin