El investigador Bernabé Battista fue elegido entre los diez científicos latinoamericanos que impulsarán la ciencia biomédica del futuro.

La ciencia que nace en las universidades públicas argentinas volvió a trascender fronteras. Bernabé Battista, investigador formado en la Universidad Nacional de Rosario y en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), fue seleccionado para integrar el prestigioso programa Pew Latin American Fellows in the Biomedical Sciences 2026, una distinción que cada año reúne a apenas diez jóvenes científicos de toda América Latina para desarrollar investigaciones de excelencia en los Estados Unidos.

Actualmente realiza su postdoctorado en la Universidad de Harvard, una de las instituciones científicas más reconocidas del mundo. Además de representar un enorme reconocimiento a su trayectoria, Battista fue el único investigador argentino elegido en esta edición del programa.

“Es una gran oportunidad, porque este programa financia mi proyecto de investigación durante mi estancia en Estados Unidos y llega justo al inicio de mi postdoctorado. También representa un respaldo muy importante para esta etapa de mi carrera”, destacó.

El programa Pew impulsa la formación de jóvenes investigadores latinoamericanos en ciencias biomédicas y, además de financiar sus proyectos, promueve que quienes fueron seleccionados puedan regresar a la región para crear sus propios grupos de investigación independientes.

“Cada año la organización selecciona diez científicos de Latinoamérica para desarrollar sus investigaciones acá, y haber sido el único elegido de Argentina este año es un honor. De alguna forma valida el proyecto que estamos llevando adelante. Es bueno saber que lo que planteamos tiene sentido para otros científicos y que también consideran importante comprender mejor estos procesos para que puedan aplicarse en el campo de la salud”, expresó.

Para Battista, el financiamiento constituye uno de los pilares del desarrollo científico. “Es fundamental contar con apoyo para poder investigar, y saber que PEW ofrece ese respaldo me permite trabajar con menos preocupaciones en el día a día”, señaló.

Battista se encuentra en Boston fomentando su vocación científica

Un camino que comenzó en la UNR

El recorrido que hoy lo encuentra en Harvard comenzó en Rosario. Battista estudió la Licenciatura en Biotecnología y realizó el Doctorado en Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Su tesis doctoral fue desarrollada en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, bajo la dirección de Diego de Mendoza.

Su vínculo con la universidad estadounidense nació en 2023, durante un congreso científico al que asistió junto a su director de tesis. Allí conoció a Mónica Colaiacovo, quien hoy dirige el laboratorio donde desarrolla su investigación.

“Luego de ese congreso comenzó una colaboración entre ambos laboratorios. Como parte de ese trabajo viajé a Boston durante cinco meses y, al finalizar esa estancia, Mónica me ofreció incorporarme a su grupo. Después de defender mi tesis en 2025 me mudé a Estados Unidos para comenzar el postdoctorado”, recordó.

Hoy desarrolla su trabajo en el Departamento de Genética de Harvard, donde investiga uno de los procesos más complejos y fundamentales de la biología: cómo se repara el ADN durante la formación de óvulos y espermatozoides.

“Puntualmente investigo un grupo de proteínas llamadas POT (Protection of Telomere) y su rol en la reparación de roturas de doble cadena del ADN, el entrecruzamiento genético y la remodelación de la cromatina en las últimas etapas de la meiosis”, explicó.

Comprender estos mecanismos no es un desafío exclusivamente académico. Cuando estos procesos fallan pueden aparecer problemas de fertilidad, enfermedades genéticas e, incluso, alteraciones vinculadas con distintos tipos de cáncer.

“Nos interesa comprender mejor estos mecanismos porque sabemos que cuando fallan aparecen problemas de fertilidad y ciertas patologías genéticas que afectan a muchas familias. Además, dado que las alteraciones del ADN y los defectos cromosómicos también están presentes en el desarrollo de muchos tipos de cáncer, este conocimiento puede ayudar a entender mejor estas enfermedades y cómo se preserva la integridad del genoma, que es el objetivo hacia el que quiero orientar mi carrera científica”, afirmó.

Ciencia con impacto global

Para cualquier investigador, Harvard representa uno de los escenarios científicos más desafiantes e inspiradores del mundo. Battista destacó no solo la infraestructura disponible, sino también la posibilidad de convivir cotidianamente con algunos de los principales referentes internacionales.

“Harvard es un lugar increíble para hacer ciencia. Hay muchísimos recursos y las posibilidades que se abren a partir de esa disponibilidad son enormes. Además, convivís con expertos de primer nivel en distintas disciplinas. A veces los seminarios departamentales son dictados por premios Nobel, algo profundamente inspirador para cualquier científico. También es un ambiente muy internacional, donde trabajan personas de todas partes del mundo. Sin dudas, eso enriquece muchísimo. Pero estas oportunidades también son posibles gracias a la enorme inversión en ciencia que estas universidades reciben desde hace décadas”, reflexionó.

La universidad pública como punto de partida

Más allá de los reconocimientos internacionales, Battista tiene claro dónde comenzó el camino que hoy lo lleva a desarrollar ciencia de frontera. “La UNR me formó e influyó muchísimo en mi carrera. Es la base de todo lo que hago hoy. Allí adquirí conocimientos de genética, bioquímica, citología, biología estructural y muchas otras disciplinas, siempre trabajando junto a especialistas de quienes aprendí enormemente. La preparación que recibimos los científicos en Argentina es excelente, y eso se nota cuando salís del país. A mí me brindó herramientas fundamentales para integrarme rápidamente a un ambiente científico completamente diferente”, aseguró.

Para el investigador, su recorrido también pone en evidencia el valor estratégico de sostener una universidad pública comprometida con la producción de conocimiento. “Representar a la UNR en el mundo muestra la calidad de la formación que recibimos en nuestras universidades públicas. Aun con recursos muchas veces limitados, la ciencia que se hace en Argentina nos permite aprender, perfeccionarnos, contribuir al avance del conocimiento e insertarnos en los principales centros científicos del mundo.”

Cuando mira hacia atrás y recuerda al joven que ingresó por primera vez a estudiar Biotecnología en la UNR, reconoce que jamás imaginó hasta dónde podía llevarlo ese camino. “Desde chico sabía que quería dedicarme a la ciencia, pero nunca imaginé adónde podía llevarme ese sueño. Hoy le diría a ese estudiante que recién empieza que confíe en la formación que está recibiendo, que sea curioso, que pregunte y que se acerque a quienes saben más. La educación abre muchísimas puertas. Yo soy prueba de eso”.

Periodista: Gonzalo J. García