La UNR firmó un acuerdo con la Asociación Mutual de Empelados de Comercio para generar acciones que beneficien a los adultos mayores y a la comunidad universitaria.

La reunión, que se desarrolló en la sede de la Universidad Nacional de Rosario, fue un primer paso clave para avanzar en una agenda común entre la Universidad Pública y las organizaciones que trabajan con adultos mayores en Rosario y la región.

El presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Personas Mayores, Luis Fernández Risso, destacó la importancia del encuentro y remarcó el rol de la Universidad más allá de la formación académica. “La presencia hoy en la sede de la UNR es fundamental porque creemos en la función social de la Universidad, no solamente educativa. La extensión universitaria tiene un papel clave en el desarrollo integral de la sociedad”, señaló.

En ese sentido, sostuvo que el diálogo con las autoridades de la UNR abre un camino de trabajo compartido que puede derivar en resultados concretos para la ciudad. Uno de los ejes planteados durante la reunión fue la necesidad de articular redes entre distintas organizaciones que trabajan con personas mayores, vecinales y ONGs.


En tanto Emeterio Pastor, integrante del espacio, destacó la importancia de la integración y el trabajo conjunto en un contexto social complejo. “El país necesita una acción colectiva de quienes quieren que se recupere y vuelva a ponerse de pie”, sostuvo. Además, valoró las políticas impulsadas por la gestión universitaria, como el comedor universitario y la apertura de espacios de salud, y advirtió sobre los desafíos que enfrentan las nuevas generaciones: “Los jóvenes también tienen que entender que los tiempos que se vienen van a ser más difíciles y que incluso está en duda el futuro del sistema jubilatorio”.

Por su parte, el Rector Franco Bartolacci calificó el encuentro como muy positivo y ratificó la decisión de su gestión de abrir la Uuniversidad a la sociedad. “La UNR tiene una potencia extraordinaria, pero muchas veces esa potencia queda encerrada sobre sí misma. Todo lo que sucede acá es posible gracias al esfuerzo de la sociedad, y eso nos obliga a devolverlo en acciones concretas”, afirmó.

Bartolacci remarcó que la misión universitaria no se limita a formar profesionales, sino que también debe producir conocimiento y herramientas que respondan a las necesidades de Rosario y la región. En ese marco, destacó la tradición de la UNR en el trabajo con personas mayores y anticipó nuevas iniciativas vinculadas a educación, oficios y acceso a derechos. “Una sociedad se define por cómo trata a los más chicos y a los más grandes, y hoy esa definición no es buena. La universidad tiene que hacer cosas para revertir esa situación”, señaló.

Periodista: Victoria Arrabal/Fotógrafa: Camila Casero