Se inicia la segunda cohorte del Voluntariado de Salud conformado por estudiantes que fortalecen su formación con acciones concretas para la promoción y prevención de la salud.

Con un encuentro masivo inició la Segunda Cohorte del Voluntariado de Salud de la Universidad Nacional de Rosario. Con más de 3 mil estudiantes inscriptos, se avanza en la consolidación de una propuesta que lleva adelante el Área de Salud, que combina capacitaciones teóricas y prácticas orientadas a la intervención comunitaria en el territorio en distintos puntos de la ciudad y la región. El acto se realizó en la Dirección de Educación Física, Urquiza 2046.

La convocatoria a esta segunda edición refleja el creciente entusiasmo y el fuerte compromiso social del estudiantado universitario que participa activamente de las campañas de prevención de la salud que llevó adelante la UNR durante todo el año. La experiencia previa marca un antecedente de enorme peso: en la primera cohorte participaron 1000 estudiantes y, a lo largo de todo el año, la propuesta fue afianzándose en el terreno hasta contar con una red permanente de más de 600 voluntarios activos.

La segunda cohorte arranca con más de 3 mil inscriptos lo que implica un aumento en la nómina de participantes y un salto cualitativo en la capacidad operativamente desplegada por la Universidad Pública para articular respuestas concretas a las necesidades sanitarias de la población.

El rector de la UNR, Franco Bartolacci, destacó que más de 3.200 estudiantes de la Universidad se inscribieron para participar de las iniciativas de voluntariado, provenientes de facultades con carreras vinculadas al cuidado de la salud, como Ciencias Médicas, Psicología y Ciencia Política. En ese sentido, subrayó la importancia de esta participación para sostener las campañas de promoción y prevención de la salud que la institución lleva adelante junto con la Provincia y el municipio. Asimismo, señaló que estas experiencias permiten a los estudiantes complementar su formación teórica con prácticas concretas, sumar créditos curriculares y fortalecer su compromiso social. “Nosotros decimos que es mucho más la universidad pública que la formación de profesionales, y esta es una buena demostración”, concluyó.

Bartolacci destacó que la iniciativa busca poner en práctica los conocimientos que la Universidad produce en materia de salud y acercarlos a la comunidad. “Lo que intentamos con esto es que todo lo que se produce en materia de conocimiento en la Universidad en las áreas de salud se ponga en acto en actividades para la comunidad”, señaló. En ese sentido, advirtió que la propuesta cobra especial relevancia en un contexto en el que “mucha gente perdió la obra social y no tiene acceso a cobertura”. Asimismo, remarcó el compromiso de la institución de “devolverle a la sociedad lo que nos da para poder seguir sosteniéndonos” y destacó que estas experiencias permiten perfeccionar la formación de los estudiantes a través de prácticas concretas, al tiempo que los forman “no solo disciplinariamente, sino también respecto al compromiso que entendemos que la Universidad Pública tiene que tener”.

“Es una enorme alegría empezar esta segunda cohorte, y quiero resaltar el valor de esta iniciativa porque representa una forma de construir y entender la universidad pública. Una institución que escucha a las comunidades y se compromete con su sociedad. Creemos que la salud pública se construye mucho más allá de los centros de salud, se construye en los barrios, en la escuelas y en todos los espacios donde podamos detener el derecho a la salud”, explicó Dolores Marc, responsable del Área de Salud Pública de la UNR, y agregó: “Para las y los estudiantes este proceso es fundamental porque no solo sirve para que pongan sus conocimientos en práctica sino que también aprendan de esas personas a las que están atendiendo. Este voluntariado es una forma concreta de construir una universidad presente y comprometida con su comunidad”.

Graciela Calgaro es docente de Anatomía, consejera directiva de la Facultad de Ciencias Médicas y Directora de Promoción del Área de Salud de la UNR que lleva adelante el Voluntariado de Salud. “Lo que buscamos es vincular la formación universitaria con el territorio y básicamente con las necesidades concretas de nuestra comunidad. Esta primera cohorte que terminó hace poquito nos permitió transformar esta idea del voluntariado que venía creciendo, en una experiencia concreta”, expresó.

“Vivimos durante un año estudiantes de distintas carreras trabajando juntos, participando en campañas, jornadas, actividades comunitarias y diferentes intervenciones que nos demostraron que hay otras maneras de aprender, de vincularse, de formarse. En esta oportunidad tuvimos una inscripción de 1000 estudiantes que terminó con más de 600 estudiantes activos que participaron durante todas esas actividades en este primer año”.

Esta segunda edición superó las expectativas con la inscripción de más de 3000 estudiantes. “Representa la continuidad de ese camino pero también un nuevo desafío porque es crecer, ampliar nuestras propuestas, generar nuevos proyectos y seguir fortaleciendo esa articulación entre la Universidad y la comunidad”, explicó.

Calgaro anticipó que las campañas y las salidas a territorio van a seguir siendo troncales y se agregará la investigación. “La capacitación de los voluntarios alimenta su formación profesional y aparte enriquece la experiencia de diferentes carreras y facultades. Este año vamos a tener un grupo de investigación, diferentes líneas de investigación que el año pasado fue también una idea del proyecto pero que este año la llevamos a la realidad”.

El primer año del voluntariado

El trabajo realizado durante el primer trayecto formativo y operativo dejó un balance sumamente positivo. Durante ese período se dictaron más de 30 capacitaciones teórico-prácticas a cargo de docentes, profesionales y especialistas, brindando a los estudiantes herramientas técnicas, éticas y sociales para el abordaje en campo.

Esa instancia teórica se tradujo en una intensa agenda territorial que sumó 95 salidas concretas a los barrios, permitiendo llevar la salud preventiva a sectores donde la presencia universitaria resulta clave. Entre las principales acciones desarrolladas se destacan la Prevención de enfermedades transmisibles y vectoriales: Campañas intensivas de vacunación, operativos de testeos de infecciones de transmisión sexual (ITS) y jornadas informativas y de descacharrado para la prevención del dengue.

Las campañas de Salud integral y enfermedades crónicas con controles de tensión arterial y concientización sobre salud renal e hipertensión. La promoción de derechos y salud comunitaria con jornadas de concientización y prevención del cáncer de mama, junto con talleres de Educación Sexual Integral (ESI). Además de respuesta ante emergencias con capacitaciones comunitarias y prácticas en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios.

Con este recorrido como respaldo, la segunda cohorte busca ampliar el radio de alcance de sus intervenciones, articulando el aprendizaje académico con el servicio a la comunidad. Y la UNR reafirma su vocación territorial, promoviendo que los futuros profesionales se formen desde una perspectiva integral, humana y fuertemente vinculada con la realidad social.

Periodistas: Micaela Pereyra y Gonzalo J. García