La iniciativa apuesta a vivir una experiencia con las ciencias, las artes y las tecnologías en el ECU.

La Universidad Nacional de Rosario puso en marcha la quinta edición de “Visible lo invisible”: una feria de arte, ciencias y tecnologías, para jugar y aprender. La edición 2026 se desarrolla hasta el 11 de septiembre en el Espacio Cultural Universitario (ECU) y llega con un formato renovado.

“Es una propuesta hermosa de la Universidad Nacional de Rosario para los más chicos, tratando de promover un primer acercamiento a la producción científica. Este año tenemos la particularidad que los primeros días estamos trabajando con escuelas de la ciudad, con estudiantes de sexto y séptimo año. El recorrido que proponemos está vinculado al proceso de cómo se produce el conocimiento, son postas en las que las y los chicos van jugando y aprendiendo”, resaltó el rector Franco Bartolacci, y anticipó: “El viernes 11 abrimos para el público en general, de 14 a 17 hs”. 

El Rector contó que desde la primera edición siempre se pensó este dispositivo para que las y los más chicos sean los protagonistas. “Nuestra primera experiencia fue en 2022 y resultó maravillosa. Con el paso de las ediciones y los aportes de distintas personas que concurrieron, fuimos fortaleciendo este dispositivo. Nos parece que hay un rol de la Universidad en incentivar a aquellos más chiquitos que tienen interés por la ciencia puedan encontrar un lugar para comenzar a canalizarlo”.   

Las experiencias de las primeras cuatro ediciones fueron totalmente positivas, al punto de que ha habido una apropiación por parte de la ciudadanía rosarina de un espacio en el que la Universidad pone en diálogo a las ciencias en relación con las artes y con la sociedad. “A partir de la incorporación de estrategias lúdicas, juegos, y talleres, abocamos no solamente reivindicar la producción científica de nuestra Universidad sino también poder promover vocaciones científicas”, explicó la secretaria del Área de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo de la UNR, Elena Gasparri.

Tras varias ediciones realizadas durante las vacaciones de invierno, la propuesta se traslada al calendario escolar para fortalecer el vínculo con las instituciones educativas. “Visible lo Invisible surgió para incorporar a la Universidad a la oferta de actividades de vacaciones de invierno y, sobre todo, para acercarnos a un público que no era el tradicional del Área de Ciencias. Pero recibimos un fuerte pedido de madres, padres y docentes para que la feria también pudiera realizarse durante el ciclo lectivo y permitir que las escuelas la visitaran. Por eso este año decidimos hacerla del 7 al 11 de septiembre”, explicó María Soledad Casasola, directora de Comunicación de las Ciencias de la UNR.

Durante los primeros cuatro días, la feria esta destinada exclusivamente a estudiantes de sexto y séptimo grado de escuelas de Rosario, con actividades organizadas en turnos mañana y tarde. El cierre será el 11 de septiembre, jornada de asueto escolar por el Día del Maestro, con una apertura gratuita para toda la comunidad entre las 14 y las 17 horas.

La respuesta a este nuevo formato superó todas las expectativas: los cupos para las escuelas se completaron en menos de 24 horas. “Van a visitar la feria casi mil chicos por día y vamos a trabajar sobre cómo se construye el conocimiento científico y cuáles son sus diferencias con el conocimiento cotidiano. El recorrido estará organizado alrededor de cuatro ejes fundamentales: la observación, la indagación, la experimentación y la comunicación. Son los pilares del método científico, pero también de la innovación tecnológica y de la creación artística. En Visible encontramos esos cuatro momentos como un punto de encuentro entre las ciencias, las tecnologías y las artes, con la filosofía atravesando toda la experiencia desde las preguntas y la curiosidad”, señaló Casasola.

Hay estaciones temáticas con búsquedas arqueológicas, experimentos de química, actividades de realidad virtual, pantallas interactivas, espacios de streaming para aprender sobre verificación de información y pensamiento crítico, además de talleres artísticos donde las y los participantes podrán crear, pintar y expresarse. También volvió la ludoteca, uno de los espacios más elegidos en las ediciones anteriores.

“Queremos que quienes participen no solo se acerquen a la ciencia, sino que vivan una experiencia en la que investigar, crear, preguntar y compartir sean parte del mismo recorrido. Esa es la esencia de Visible lo Invisible”, concluyó Casasola.

Ciencia de acá

Uno de los ejes más profundos de la propuesta “Visible lo Invisible” es la reivindicación del valor de la ciencia local, pensada y construida desde el propio territorio. En un contexto en el que la ciencia ha sido puesta en cuestión desde distintos discursos públicos, se vuelve fundamental que la comunidad pueda conocer, en primera persona, el trabajo que se realiza en laboratorios, aulas y centros de investigación de la UNR y otras instituciones de la ciudad.

“Poder contar en primera persona por qué es importante la ciencia es uno de los aspectos más valiosos de esta actividad. Es clave producir conocimiento desde acá, desde nuestras preguntas, nuestros problemas, nuestras formas de ver el mundo. No hay reemplazo para eso. Somos nosotros mismos quienes debemos indagar sobre lo que nos rodea y encontrar respuestas desde nuestra propia comunidad”, señaló Gasparri.

Asimismo, destacó que una de las estrategias más potentes de “Visible lo Invisible” para derribar la idea de que la ciencia es algo lejano o inaccesible, es integrarla a prácticas cotidianas mediante propuestas lúdicas y talleres. “Se trata de mostrar que la ciencia es una forma de producir conocimiento que permite reflexionar y analizar los problemas de la vida diaria. Desde allí, se pueden encontrar soluciones, potenciar lo positivo y, en todo caso, transformar o eliminar aquello que afecta negativamente a la sociedad”, expresó.

Periodista: Gonzalo J. García / Fotógrafa: Camila Casero.