La científica Raquel Chan, quien realizó sus estudios de doctorado en la UNR fue galardonada por revolucionar la agrobiotecnología y realizar aportes cruciales para la seguridad alimentaria mundial de cara al cambio climático.

La prestigiosa investigadora Raquel Chan fue galardonada con el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” en su 28ª edición, en representación de la región de América Latina y el Caribe. El galardón, considerado uno de los reconocimientos más importantes en el ámbito científico, premia a solo cinco investigadoras excepcionales a nivel global en cada edición y será entregado el próximo 11 de junio en París, Francia.

Chan fue distinguida por haber transformado de raíz los fundamentos de la biología vegetal en innovación agrícola real. Su trabajo pionero consistió en el descubrimiento de genes y mecanismos biológicos que optimizan la tolerancia de las plantas a factores de estrés ambiental como el déficit hídrico (sequía), las inundaciones, el frío y las altas temperaturas. Estos hallazgos, aplicados exitosamente al desarrollo de variedades de cultivos de gran escala —como trigo, maíz, arroz y soja—, abren nuevas fronteras para fortalecer la seguridad alimentaria global y mitigar el impacto ambiental.

Si bien en la actualidad la Dra. Chan se desempeña en la ciudad de Santa Fe como directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (CONICET-UNL), su trayectoria de excelencia internacional está profundamente entrelazada con la historia y las aulas de la Universidad Nacional de Rosario.

Luego de verse obligada al exilio durante la década de 1970 debido a persecuciones de la Triple A —período en el cual se graduó como bioquímica en la Universidad Hebrea de Jerusalén, en Israel—, Chan regresó al país con la recuperación de la democracia, eligiendo la educación pública de nuestra región para consolidar su formación superior. Fue así como ingresó a la carrera de posgrado en Rosario, obteniendo en 1988 su título de Doctora en el Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (CEFOBI), instituto de doble dependencia entre el CONICET y la UNR, bajo la dirección del Dr. Rubén Héctor Vallejos.

Tras completar sus estudios posdoctorales en la Universidad Louis Pasteur de Estrasburgo (Francia), los laboratorios de Rosario volvieron a albergar su talento en expansión: en 1993 ingresó formalmente a la carrera del investigador del CONICET incorporándose al Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR). En 1999 se trasladó a la Universidad Nacional del Litoral, donde continuó con la línea de investigación que hoy asombra al mundo.

Innovación con impacto social y ambiental

“Las plantas son únicas y extraordinarias. Estudiar cómo funcionan y cómo perciben las señales del ambiente es verdaderamente fascinante”, destacó la investigadora al reflexionar sobre su vocación. Con su equipo de trabajo, Chan logró identificar los genes que dotan de mayor resiliencia a las especies vegetales. El hito más célebre derivado de estas investigaciones fue el desarrollo de la tecnología de tolerancia a la sequía (el gen HB4), que permite a los cultivos sostener rendimientos estables frente a condiciones climáticas extremas y, a su vez, generar una menor huella de carbono.

Además de su excelencia en investigación básica y aplicada, el comité internacional de la UNESCO ponderó su rol como mentora de una nueva generación de científicos especializados en botánica y su claro compromiso social. Entre sus logros se destaca el desarrollo de técnicas orientadas a incrementar la producción de semillas y frutos en sistemas de agricultura familiar, trabajando activamente para que sus descubrimientos sean de libre acceso para pequeños productores a través de materiales explicativos en español e inglés.

Con la consagración de la Dra. Raquel Chan, Argentina reafirma su posición de liderazgo científico regional, consolidándose como el país de Latinoamérica con mayor cantidad de científicas distinguidas con este galardón internacional, acumulando un total de 12 investigadoras premiadas.

Para la Universidad Nacional de Rosario, este reconocimiento no solo representa un orgullo institucional por la distinción de una de sus doctoras más brillantes, sino que revalida el valor estratégico de la universidad pública y gratuita, el rol articulador de la UNR junto al CONICET y la capacidad del complejo científico regional para generar soberanía tecnológica con impacto transformador en todo el planeta.

Periodista: Victoria Arrabal/Fotos: Conicet