Este dispositivo busca que estudiantes avanzados de todas las carreras hagan un acompañamiento directo a las y los ingresantes 2026.
La Universidad Nacional de Rosario realizó la primera capacitación del año para las y los nuevos tutores que se incorporan al Programa “Codo a Codo”, una iniciativa que desde hace varios años se viene poniendo en marcha y que promueve el acompañamiento por parte de estudiantes ya avanzados a las y los ingresantes durante su incorporación a la vida universitaria.
El “Codo a codo” se conforma como un espacio de formación y aprendizaje para quienes participen del programa, fortaleciendo vínculos pedagógicos entre estudiantes, aportando al proceso de enseñanza/aprendizaje y, fundamentalmente, tejiendo lazos de solidaridad y compromiso en la Universidad Pública. Los estudiantes que participan cuentan con una capacitación, un dispositivo de seguimiento y la supervisión de un Equipo de Apoyo Profesional de Psicólogos dependiente de la Dirección de Orientación Estudiantil.
“La UNR dedica muchos recursos para generar dispositivos que acompañen a estudiantes que tienen dificultades en el tránsito a la carrera universitaria por motivos de carácter económico. Actualmente, es la que más recursos destina a bienestar universitario en todo el sistema nacional. Sin embargo, estamos convencidos que no sólo alcanza pensar en lo económico sino que creemos que el acompañamiento es muy importante, porque sabemos que el tránsito de la escuela media a la universidad siempre es complejo”, explicó el rector Franco Bartolacci, y añadió: “Hacemos un esfuerzo todo el tiempo para que nadie termine siendo un número expediente o un número de legajo, sino que buscamos poder encontrar en la masividad la particularidad de cada quien. El rol de los tutores es clave para poder acompañar a las y los ingresantes en su primer año”.

Además, sostuvo que el principal desafío institucional es “generar las condiciones para que nadie abandone por falta de acompañamiento”. En ese sentido, remarcó que es legítimo que un estudiante descubra que la carrera elegida no era lo que esperaba o que decida orientarse hacia el mundo del trabajo, pero subrayó que la Universidad debe intervenir cuando las dificultades surgen por la transición desde la escuela media, por un examen que no salió como se esperaba o por la desorientación propia del ingreso. “Queremos que cada estudiante sepa que, antes de tomar una decisión, puede acudir a alguien, conversar con quienes ya pasaron por lo mismo y contar con mejor información”, destacó.
El objetivo es que los estudiantes avanzados puedan acompañar a los ingresantes 2026 durante el primer año de la carrera, como así también en la adaptación a la vida universitaria. También se buscará relevar las distintas problemáticas de los estudiantes y orientar sobre el plan de estudios de cada carrera en particular, con su regularidades y correlatividades.
El programa prevé la organización de talleres de reflexión y capacitación sobre temas académicos y de la vida universitaria. Además, se brindarán herramientas para abordar la ansiedad frente a la situación de examen y la organización del estudio.
El secretario del Área de Bienestar Universitario, Gustavo Simoneta, destacó la importancia de fortalecer el programa de orientación estudiantil, especialmente en un año con numerosos tutores nuevos. “Es un momento muy lindo para poner en valor este programa, que es tan importante como todas las políticas que impulsamos desde Bienestar. Los tutores son los que conocen las características propias de cada carrera y ese saber es fundamental para los ingresantes. No solo colaboran, sino que ayudan en cada duda y en cada demanda de sus compañeros, y además se están formando en ese proceso”, afirmó.

También remarcó que, con la incorporación del suplemento académico, el programa suma un incentivo que jerarquiza la tarea y permite reconocer perfiles con compromiso y empatía. “Pensamos en quienes quieran ser tutores como futuros docentes, como semilleros de la universidad que necesitamos: personas formadas en lo pedagógico y en los saberes específicos, pero también en la dimensión humana”, sostuvo. Finalmente, enfatizó el rol de la UNR al profundizar acciones para garantizar el ingreso y la permanencia. “Cada estudiante que llega a la universidad ya es un logro personal y familiar. Y cuando ese estudiante se gradúa, ganamos todos: gana la Universidad y gana toda la sociedad”, concluyó.
Delfina Sacoski, responsable de la Dirección de Orientación Estudiantil, explicó que el programa se desarrolla de manera articulada con distintas áreas de la institución, como el Área de Internacionalización, para acompañar tanto a quienes inician su trayecto académico como a estudiantes que llegan en el marco de intercambios. “Es un trabajo conjunto que nos permite recibir y acompañar a las y los ingresantes, pero también a quienes vienen de otras universidades, entendiendo que cada experiencia es distinta y requiere una atención particular”, señaló.
Sacoski remarcó que, desde hace años, el equipo realiza un relevamiento permanente en las distintas facultades para conocer de primera mano las necesidades específicas de cada comunidad estudiantil. “Sabemos que no es lo mismo lo que necesita un estudiante de una facultad que de otra. Por eso es fundamental estar presentes, acompañar con políticas económicas y académicas, y, sobre todo, escuchar”, afirmó. En esa línea, destacó el compromiso de las y los tutores y aseguró que el equipo de orientación estará disponible para brindar confianza y apoyo, incluso yendo a buscar a quienes lo necesiten, con el objetivo de garantizar el ingreso, la permanencia y la graduación.
Periodista: Gonzalo J. García / Fotografía: Camila Casero.
