En este momento estás viendo 600 estudiantes se suman al Programa Regresar

Con el acompañamiento de más de 50 tutores este dispositivo, puesto en marcha por primera vez durante el año pasado, busca que más estudiantes puedan finalizar sus estudios universitarios.

La Universidad Nacional de Rosario inició formalmente la segunda edición del Programa rEGRESAR, el cual busca acompañar a los y las estudiantes para que puedan finalizar sus estudios universitarios. El acto se llevó a cabo en la Facultad de Humanidades y Artes, con la presencia de las y los estudiantes inscriptos y la de sus tutores designados.

Esta iniciativa se propone elevar la tasa de graduación, promover la retención y el avance regular en las trayectorias académicas de los y las estudiantes de la UNR. En esta segunda convocatoria se inscribieron 600 personas, quienes estarán acompañadas por más de 50 tutores. 

El Programa rEGRESAR pone especial atención en aquellos estudiantes que han dejado su recorrido académico y adeudan el 30% de la carrera y/o que les falte realizar el trabajo final o tesina para graduarse, o que no hayan regularizado/aprobado alguna asignatura en los últimos diez años de todas las carreras de grado de la UNR.   

El rector Franco Bartolacci enfatizó en la importancia que este programa tiene para la Universidad y la relevancia del trabajo de cada uno de los que participan en este proceso. “Quiero agradecer a quienes con su ejemplo de vida nos dan un mensaje a todos porque sabemos que no es fácil la decisión de volver y eso habla de una confianza en esta institución”, resaltó y añadió: “Están pasando cosas maravillosas en la Universidad, la expansión de la propuesta académica de la UNR es inédita y lo estamos haciendo en un contexto realmente adverso. Esto no sería posible sin el trabajo del Área Académica de la UNR y de cada una de las facultades”.

Además, reflexionó sobre lo que significa poner en marcha esta iniciativa inédita por segundo año consecutivo. “Creo que esto implica dos cosas: dar cuenta lo que una institución como la nuestra debe ser, y que lamentablemente muchas veces no somos, pero además una verdadera declaración de principios. Muchas veces las mismas estructuras burocráticas son las que conspiran e imposibilitan que se cumpla el objetivo de la institución, por esto todas estás historias deben servir como mensaje para nuestra comunidad y para todos aquellos que aún están en la duda. En parte cuando hablamos de devolverle legitimidad a lo público, hablamos de que hay que trabajar para dejar de construir instituciones sin corazón ni alma. Nosotros queremos que las y los estudiantes dejen de ser números de legajos, sino saber que cada una y cada uno es una historia particular de vida”. 

El rector Bartolacci resaltó la necesidad de que más estudiantes tengan la posibilidad de graduarse.

Por último, dejó un mensaje de lo que se viene para el corto plazo. “No vamos a descansar, sobre todo en un país con tantos problemas estructurales como lo es Argentina. Siempre con el horizonte puesto en hacer todo lo que esté a nuestro alcance para cumplir con la misión de la Universidad: la educación pública, que nos Iguala a todos, nos salva. Todo se soluciona con más y mejor educación pública y desarrollo científico tecnológico nacional”.

 La responsable del Área Académica y de Aprendizaje, Romina Pérez, agradeció a quienes se animaron a asumir este nuevo desafío. “Queremos agradecer quienes se sumaron a este programa, el cual sigue creciendo día a día. Algunos que se anotaron en 2023 ya son graduados y graduadas, y otros están muy cerca. Sabemos que no es sencillo, pero nunca es tarde para cumplir un sueño y siempre vale la pena escribir un final distinto”. 

 “El desafío que nos planteamos a principios del año pasado era grande y las expectativas  altas, y creo que se estuvo a la altura durante la primera convocatoria. Los antecedentes de este tipo de políticas, en otras Universidades o espacios educativos, siempre habían sido más pequeños. No había una iniciativa semejante que comprenda todas las carreras de grado de una Universidad”, explicó y agregó: “Luego de la primera convocatoria recibimos cientos de llamadas y mensajes de personas que no se habían inscripto anteriormente, por eso vimos que era necesario renovar este compromiso con nuestra comunidad. Los sueños son para ser cumplidos y esta Universidad merece este programa”.

Pérez destacó que el acompañamiento diario y la escucha por parte de las y los tutores es un factor clave para que este dispositivo tenga éxito. “La contención y el apoyo con las trayectorias de las y los estudiantes que regresan a la UNR para poder graduarse hace que muchos y muchas hoy estén transitando nuevamente nuestras aulas, e incluso, algunos ya hayan cumplido el sueño de finalizar sus estudios”. 

Romina Pérez valoró los buenos resultados que dió la primera convocatoria.

Por último, detalló que desde la inclusión de este programa, la Universidad Pública ya no es la misma. “Gracias al compromiso colectivo, la vida de muchas personas ha cambiado y terminar la carrera universitaria ya no es una frustración sino nuevamente una posibilidad. Frente a tanta desesperanza y desilusión, queremos que la Universidad siga siendo una posibilidad”. 

Cabe recordar, que este dispositivo ya cuenta con su primera camada de graduados, la cual se sigue acrecentando día a día ya que se continúa trabajando con todas aquellas personas que se inscribieron en la primera convocatoria. 

Experiencias en primera persona

La primera convocatoria de este programa fue un rotundo éxito, con más de 1300 personas de todas las facultades de la Universidad que volvieron a continuar con sus estudios universitarios. Este logro se vio reflejado en la graduación de muchos estudiantes, quienes finalmente obtuvieron sus tan anhelados títulos, marcando el fin de una larga trayectoria académica llena de esfuerzo y dedicación.

“Seguí reempadronándome casi todos los años. Una mañana escuchando ‘La Marca de la Almohada’, un programa que se transmite en Radio UNR, hablaron de un nuevo programa que lanzaba la Universidad: rEGRESAR. Fue un cimbronazo, un despertar. Me estaban llamando”, confesó Agustina Foster Ferrer, reciente graduada de la Licenciatura en Comunicación Social. 

Agustina Mazza, graduada de Arquitectura, reveló sus motivaciones para inscribirse, expresando: “Lo que me impulsó a tomar esta decisión fue que, en realidad, no tenía nada que perder. Con una sola materia pendiente, quería agotar todas las posibilidades a mi alcance”. La publicación del lanzamiento del programa se convirtió para ella en una señal esperanzadora, catalizando el cumplimiento de su sueño tras cinco años de postergación: “Siempre dejaba esa última materia para más adelante, y me hubiera costado mucho más tomar la decisión de presentarme a rendir”.

En el caso de Mauro Arias, también recibido de arquitecto, obtener el título representaba una cuenta pendiente que había esperado pacientemente durante años. “Lo que me motivó a regresar a la Universidad fue, en primer lugar, cumplir con una deuda que tenía conmigo mismo”, confesó Mauro. A pesar de los cambios en la carrera a lo largo de los años, su decisión de unirse al programa le proporcionó el impulso final para superar los últimos obstáculos académicos.

Hernán Rossi se graduó en Comunicación Social después de dos décadas y no dejó de expresar su gratitud hacia la Universidad: “Si la Universidad no me hubiera buscado, probablemente no habría cumplido mi sueño”.

Ricardo Peralta, flamante contador público recibido a fines de noviembre del año pasado, comenzó la carrera hace más de veinticinco años y su última materia la había aprobado hace diez. “Ingresé al programa porque me anotó mi hijo que estudia Ingeniería. Era una verdadera cuenta pendiente y estoy muy feliz de haber podido graduarme después de tantos años”.

Regresar a la universidad 

Las ilusiones de 600 personas se renuevan en este segundo llamado del Programa rEGRESAR, en busca de completar ese sueño pendiente que se vió postergado en el tiempo. 

 “Hoy en día puedo decir nuevamente que soy estudiante de Ciencias Médicas. En dos oportunidades dejé la facultad, durante más de doce años, por cuestiones personales y laborales. Hoy elijo volver a estudiar porque tengo ganas de ser médica”, explicó Raquel Finoquetto, de 48 años, y agregó: “Me parece maravilloso porque nos permite reinsertarnos, ayudarnos y orientarnos a quienes venimos con otra metodología de estudio”.

“Dejé la facultad en el 2005, y ahora estoy intentando volver al ruedo para poder obtener mi título universitario. Nunca me imaginé que iba a salir un programa de este estilo y menos que iba a haber una segunda convocatoria. Estoy en busca de terminar un ciclo y darle un ejemplo a mi hija de que no importa la edad, siempre se puede volver a estudiar”, comentó Federico Majul, estudiante de arquitectura de 44 años. 

“Empecé Derecho en 1996, cuando tenía 21 años. Por cosas de la vida me fui alejando y durante muchos años trataba de conectarme nuevamente pero cada vez se hacía más difícil. Me había dado por vencida pero hace poco me enteré de este programa y la verdad que lo tomo como una oportunidad muy importante que se me presenta”, recordó María Alicia Medina. 

“Me enteré por mi hermana hace un par de meses y empecé a querer volver. Me puse hasta en contacto con un amigo, que también se sumó”, indicó Alexis Piva, estudiante de Relaciones Internacionales. 

Periodista: Gonzalo J. García / Fotógrafa: Karen Roeschlin