Cómo cerró el sector agropecuario 2020 en granos, lácteos y carnes, en medio de la sequía y la suspensión de las exportaciones de maíz. Informe de enero de 2021.

El miércoles 30 de diciembre de 2020, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informó la suspensión temporaria del registro de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) para el maíz. Puntualmente, se trata de aquellas ventas cuyo embarque sea anterior al 1 de marzo de 2021, fecha formal de inicio de la campaña 2020/21.

En la resolución el ministerio indica que “se basa en la necesidad de asegurar el abastecimiento del grano para los sectores que lo utilizan como materia prima en sus procesos de transformación”.

Esta medida se inscribe en una prolongada sequía que afectó a todo el cono sur y, puntualmente, a las campañas 2019/20 y 2020/21. Esto determinó menores rendimientos para los cultivos argentinos, como así también cambios en los usos del suelo.

En sintonía con lo anterior, el informe que acompaña esta nota presenta un panorama completo del sector agropecuario. Este permitirá entender la situación actual tanto en la producción nacional como en los mercados globales. Se analizan los siguientes puntos:

  • Granos: trigo, cebada, maíz, soja, girasol y sorgo granífero. Y los mercados de la soja, maíz y trigo.
  • Lácteos: producción local, precios, consumo y exportaciones.
  • Carnes: bovinos, aves y porcinos. Y el consumo de carnes.

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Además, el informe no elude el análisis del volumen e importancia de las exportaciones agropecuarias en la generación de divisas para nuestro país. Por el contrario, se pone en perspectiva la importancia del sector para lidiar con las limitaciones de la denominada restricción externa. A continuación, un adelanto del informe.

El campo produce granos

En Argentina se producen más de 20 variedades distintas de cultivos. Tres de estos se destacan ampliamente de los demás, superando los 5 millones de hectáreas sembradas que son, por orden de importancia, la soja, el maíz y el trigo.

Superficie sembrada de soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo en Argentina, en millones de hectáreas, de 1989 a 2019

Argentina es el 1º exportador de aceite y harina de soja, y un importante abastecedor de poroto de soja (menos del 10% de lo comercializado internacionalmente). Entre Brasil, EE.UU. y Argentina se concentra más de 85% de la oferta total de soja y subproductos.

En la actualidad la soja y el girasol son las oleaginosas más importantes en volumen de producción. La soja experimentó un fuerte crecimiento en los últimos 60 años. Pasó de 5% del total de la producción de granos en 1961 a 10% en la actualidad. La razón de este incremento se concentra en una mayor demanda de proteínas animales y aceites comestibles, resultante del crecimiento tanto de la población como de los ingresos per cápita mundiales.

El campo produce lácteos

Desde principios de siglo, la Argentina produce aproximadamente entre unos 10 y 11 mil millones de litros anuales de leche. Más de 20% de ellos se destina al mercado externo. Una relación interesante de seguir, y que tiene estrecha relación con la resolución del ministerio mencionada al inicio de este artículo, referida a la exportación de maíz, es la relación insumo/producto en la producción de leche.

Típicamente, se utiliza la relación kilogramo de maíz por litro de leche para indicar de manera sintética el poder de compra de la leche producida sobre los insumos necesarios para obtenerla. En octubre 2020, dicha relación se ubicó en una ratio de 1,6. Esto quiere decir que un productor podía comprar 1,6 kg de maíz con un litro de leche. Así, la relación es aproximadamente 23% menor que el promedio de los últimos 5 años (2,07) y una de las más bajas de toda la década.

Relación insumo/producto en lechería: kilos de maíz por litro de leche, de noviembre de 2016 a octubre de 2020

El campo produce carne

En la producción de carnes, se estima que el rodeo vacuno argentino se ubica en 54,46 millones de cabezas. Para tener una referencia, debe tenerse en cuenta lo siguiente. En Argentina, en la década del 50´, existían cerca de 60 millones de cabezas con una población menor de 20 M de habitantes. Brasil, en 1975, tenía 57 millones de cabezas de bovinos (casi como Argentina hoy), y hoy en día tiene más de 200 millones.

Así, en 2019 se faenaron aproximadamente 14 millones de cabezas, generando una producción de 3,13 millones de toneladas de carne, de las cuales 0,85 millones de toneladas se exportaron. El consumo interno alcanzó 2,3 millones de toneladas, alcanzando el consumo per cápita a 51,36 kilogramos por habitante.

Aves, cerdos y consumo de carne por persona

En cuanto a la producción aviar, en 2019 se faenaron más de 750 millones de aves, generando 2,2 millones de toneladas. El consumo per cápita ha ido creciendo en los últimos años, pero en menor proporción que el cerdo. En 2019 llegó a 43,16 kilogramos por año por persona y se exportaron 0,27 millones de toneladas, con un coeficiente de exportación aproximado de 12%.

El sector porcino es el de mayor dinamismo a nivel nacional. En los últimos 5 años aumentó más de 20%, llegando a 610 miles de toneladas. Este incremento se debe tanto a un aumento de la faena como también del peso promedio de los animales. El consumo per cápita en Argentina también ha ido creciendo en los últimos años, alcanzando los 14,15 kilogramos por año por habitante de carne fresca.

Durante el 2019, hubo un consumo promedio de 108,8 kilogramos de carne por persona en nuestro país. De ellos, 51,4 kilogramos son carne vacuna (47%), 43,2 kilogramos son de carne aviar (40%), y 14,2 kilogramos son de carne porcina (13%). En el informe se completa la información para 2020.

Acceso abierto, para usar y citar

El informe está disponible de forma libre y gratuita, bajo licencia Creative Commons (CC BY-NC-SA 4.0):

Monitor del sector agropecuario | diciembre 2020. Informes del Observatorio UNR N.º 53 — Serie Informes de Coyuntura N.º 19, enero de 2021. ISSN 2683-9067 / 2683-9075. Autores: Alfredo O. Bula, Diego Marfetán Molina, Lucia Papa, Germán A. Tessmer y Luciano A. Jara Musuruana.