
La frase fue breve, pero cuidadosamente construida. El 4 de septiembre de 2026, ante el endurecimiento del reclamo argentino anunciado por el presidente Javier Milei, el nuevo canciller británico Ed Miliband respondió: “The UK’s position on the Falkland Islands is unwavering. The Islands are British and will remain so because that is the overwhelming position of the Islanders. Their right of self-determination is paramount, grounded in international law and we will resolutely uphold it”. En castellano: la posición británica es “inquebrantable”; las islas son y seguirán siendo británicas porque ésa es la posición mayoritaria de sus habitantes y Londres defenderá su supuesto derecho de autodeterminación. La declaración fue reproducida el mismo día por The Guardian y Reuters y tiene especial peso por quién la formuló: Miliband había asumido como Secretary of State for Foreign, Commonwealth and Development Affairs el 20 de julio de 2026, apenas seis semanas antes. Es diputado por Doncaster North desde 2005, fue líder del Partido Laborista y líder de la oposición entre 2010 y 2015, secretario de Energía y Cambio Climático entre 2008 y 2010 y secretario de Seguridad Energética y Net Zero entre 2024 y julio de 2026. Graduado en Filosofía, Política y Economía en Oxford y con una maestría en Economía en la London School of Economics, no es un funcionario secundario: como Foreign Secretary tiene responsabilidad general sobre el FCDO, las prioridades internacionales del gobierno, la política de inteligencia, la participación del Foreign Office en el National Security Council y la estrategia europea (FCDO, 2026). Más aún, al asumir había prometido desarrollar una política exterior asentada en la democracia, la libertad y el rule of law. Por eso su formulación sobre Malvinas merece ser leída palabra por palabra: constituye una definición política del responsable máximo de la diplomacia británica, no una improvisación de prensa.
El núcleo de la declaración está, precisamente, en aquello que Miliband presenta como indiscutible: la autodeterminación. Allí se encuentra la divergencia jurídica fundamental entre Londres y Buenos Aires. La Resolución 2065 (XX), aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1965, reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e invitó a ambos gobiernos a negociar para encontrar una solución pacífica, teniendo en cuenta los “intereses de la población de las Islas Malvinas”. No dijo que la soberanía debiera decidirse mediante la expresión de los “deseos” de esa población. Esa elección terminológica es central para la posición argentina: Buenos Aires sostiene que en Malvinas no existe un pueblo colonizado sometido por una potencia extranjera que deba autodeterminarse frente a ella, sino una controversia territorial originada en 1833, seguida por el establecimiento y desarrollo de una población bajo administración británica; por ello invoca el principio de integridad territorial y sostiene que los intereses y el modo de vida de los habitantes deben ser protegidos, pero que éstos no constituyen una tercera parte titular de la controversia. Londres construye la interpretación exactamente inversa y utiliza el principio de autodeterminación como fundamento de su negativa a negociar soberanía. Lo importante es que la cuestión no ha desaparecido de Naciones Unidas: las Malvinas continúan inscriptas en la lista de Territorios No Autónomos, con el Reino Unido registrado como potencia administradora, y el 25 de junio de 2026 el Comité Especial de Descolonización volvió a tratar específicamente la Question of the Falkland Islands (Malvinas) bajo la premisa de que existe una disputa entre los gobiernos argentino y británico; las intervenciones de MERCOSUR y otros Estados volvieron a reclamar negociaciones conforme a la Resolución 2065 (Naciones Unidas, 2026). Es decir, la afirmación de Miliband de que la voluntad de los isleños resuelve el problema expresa la posición británica, pero no constituye la caracterización que las Naciones Unidas han dado históricamente a la controversia.
Ahí reside la importancia política de sus palabras. Miliband desplaza el centro de la pregunta: de “¿qué Estado posee soberanía sobre un territorio cuya titularidad está controvertida?” a “¿bajo qué soberanía quieren vivir sus actuales habitantes?”. El cambio parece pequeño, pero transforma completamente el resultado. En el primer encuadre existen dos Estados llamados por Naciones Unidas a negociar; en el segundo, la controversia queda prácticamente clausurada de antemano porque la población actual de las islas manifiesta mayoritariamente su voluntad de continuar vinculada al Reino Unido. Londres lo comprobó políticamente con el referéndum de 2013 y desde entonces lo utiliza reiteradamente como pieza de su argumentación diplomática. Por eso conviene evitar dos simplificaciones: ni respetar los derechos, bienes, intereses y modo de vida de los habitantes significa concederles jurídicamente la decisión sobre la soberanía, ni afirmar la posición argentina permite ignorar que existe una población con derechos que deben ser garantizados. La propia Constitución argentina establece ambas cosas simultáneamente al declarar la recuperación del ejercicio pleno de soberanía un objetivo permanente y ordenar que se respete el modo de vida de los habitantes conforme al derecho internacional. La declaración del nuevo Foreign Secretary resulta, entonces, mucho más que otra repetición de que “las islas son británicas”: muestra con claridad cuál seguirá siendo uno de los principales instrumentos argumentales de Londres. Mientras Naciones Unidas conserva el problema dentro del proceso de descolonización y continúa tratando una controversia entre Argentina y Reino Unido, la diplomacia británica procura presentar la voluntad de los habitantes como la cuestión jurídicamente decisiva. Entender esa diferencia es indispensable para entender qué se discute realmente cuando Miliband pronuncia la palabra “autodeterminación”.
Fuentes
Foreign, Commonwealth & Development Office. (2026). The Rt Hon Ed Miliband MP. GOV.UK. Biografía oficial de Ed Miliband
Foreign, Commonwealth & Development Office. (2026, 20 de julio). Statement from Ed Miliband on his appointment as Foreign Secretary. GOV.UK. Discurso de asunción de Miliband
Stacey, K. (2026, 4 de septiembre). UK hits back at Argentinian Falklands claim and insists islands remain British. The Guardian. Declaraciones de Miliband del 4 de septiembre
United Nations General Assembly. (1965, 16 de diciembre). Question of the Falkland Islands (Malvinas), Resolution 2065 (XX), A/RES/2065(XX). Resolución 2065 (XX) – documento oficial
United Nations. (2026, 25 de junio). Question of the Falkland Islands (Malvinas): Special Committee on Decolonization (C-24), 9th plenary meeting. Sesión oficial del C-24 de 2026
United Nations, Department of Political and Peacebuilding Affairs. (s. f.). Islas Malvinas (Falkland Islands). Las Naciones Unidas y la descolonización. Ficha oficial de Naciones Unidas sobre Malvinas