26 de Octubre 2020

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20/11/2012

En lugar de rankings universitarios, un mapa de propuestas académicas.

Frente a los rankings universitarios mundiales que, aseguran los académicos, sólo responden a una lógica mercantil, las universidades de Latinoamérica y el Caribe junto a la UNESCO promueven una nueva manera de mirarse y de interactuar a través de un mapa de Educación Superior de la región.


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Es habitual en los tiempos actuales, en que la información corre y se distribuye por el planeta a velocidad frenética al compás de preceptos mercantiles, encontrar, en correlato con esos mismos mandatos, tablas comparativas o rankings de universidades de todo el globo que impactan en la percepción social de la universidad contemporánea. Esas jerarquizaciones generalmente emanan de instituciones científicas y educativas insertas en países desarrollados. Un ejemplo de ello es el sistema ARWU (Academic Ranking of World Universities), producido por la Escuela de Posgrado en Educación de la Universidad de Shanghai Jiao Tong, de China, muy activa en el estudio de la metodología para la clasificación académica de universidades del mundo.

 

Este ranking se publica anualmente desde 2003 y, según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se ha convertido en la principal referencia de las comparaciones universitarias internacionales. Configurado este escenario de “vidriera educativa internacional”, en Latinoamérica se ha planteado fuertemente el interrogante sobre si estos sistemas de medición, en los que lógicamente aparecen en lugares de vanguardia las universidades del primer mundo y las de países en desarrollo figuran relegadas a puestos bajísimos, son aplicables a las realidades de esta región. Voces académicas coinciden en un “no” rotundo, por lo que las universidades y la UNESCO promueven una nueva manera de mirarse y de interactuar a través del Mapa de Educación Superior en América Latina y el Caribe (MESALC).

 

La mala representación
El documento “Comentarios al Academic Ranking of World Universities 2008”, de la UNAM, señala: “Mediante los rankings, centrados en los resultados de la investigación y la medición de citas y publicaciones, se instala una nueva escala de prestigio, la cual resulta en gran medida dominada por las universidades líderes angloamericanas (…). El sistema de prestigio basado en rankings generalmente pasa por alto el valor social del conjunto más amplio de funciones académicas que cumplen las universidades”.

 

Ese diagnóstico coincide con lo señalado hace unos meses por el Dr. Imanol Ordorika, de la UNAM, en instancias del IV Encuentro de Redes Universitarias y Consejos de Rectores en América Latina y el Caribe, desarrollado en Buenos Aires, donde se presentó el MESALC. Ordorika sostuvo: “Las universidades latinoamericanas, aunque tienen rasgos en común con todas las del mundo, tienen sus particularidades, porque nuestras universidades han sido constructoras de Estado, de instituciones de la sociedad, y esto es muy difícil de medir”. Asimismo, el académico mexicano sostuvo que los rankings mundiales “son un fenómeno producto de la creación de una especie de gran mercado de la educación superior a nivel mundial, y Latinoamérica está mal representada en este sistema de medición”. También en aquel encuentro el Dr. Helgio Trindade, rector de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana de Brasil, dijo acerca de los rankings: “Son una mala metodología de clasificar las universidades, que son unidades complejas y que tienen diferentes perfiles según la historia, la geografía y la tradición. Cuando se toman variables que están ligadas a una tradición universitaria de países desarrollados, es claro que ese ranking no se aplica bien a universidades de América Latina”.

El MESALC
El MESALC es un sistema de información en línea, creado por el Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), que pertenece a la UNESCO. Su propósito es profundizar el conocimiento sobre la Educación Superior (ES) en la región. Además, busca la formulación de políticas relacionadas a la educación terciaria y construir referentes nacionales, subregionales y regionales para el perfeccionamiento de las instituciones y los sistemas nacionales de ES. También se propone identificar y compartir experiencias institucionales y nacionales exitosas, además de promover y facilitar la cooperación solidaria entre las instituciones de América Latina y el Caribe.

 

“Este mapa reunirá indicadores, datos de todos los países de América Latina para poder tener una idea más completa de la situación de la ES en esta región”, explicó Helgio Trindade. “La creación del MESALC es importante para poder desarrollar proyectos en conjunto, incrementar la movilidad y el intercambio de docentes y científicos”, aportó Joao Carlos Brahm Cousin, de la Asociación Nacional de Dirigentes de Instituciones Federales de Enseñanza Superior.

 

Por su parte, Imanol Ordorika agregó: “Los estudiantes pueden beneficiarse del mapa a partir de la posibilidad de ver qué están haciendo las universidades, cuáles son las áreas en las que son más fuertes, cuáles tocarán más sus intereses. Esto, en contraposición a los rankings, es una acción informativa que ofrece contenidos para que los estudiantes puedan tomar decisiones respecto de sus carreras considerando las universidades de la región”.

Alternativa a las comparaciones
Recientemente se desarrolló en Buenos Aires el IV Encuentro de Redes Universitarias y Consejos de Rectores de América Latina y el Caribe. Allí los académicos adoptaron la propuesta del MESALC, “herramienta que profundiza los conocimientos sobre la Educación Superior para promover una cultura de
información regional que trascienda las esferas de comparación que proponen los rankings universitarios”, coincidieron. El MESALC había sido presentado en 2008 en la Conferencia Regional de Educación Superior de América Latina y el Caribe “como alternativa a los rankings universitarios, que son una manifestación inevitable de la globalización y la mercantilización de la educación superior, los cuales no se adaptan a las características y necesidades de América Latina y el Caribe. Una de las principales carencias de la región en Educación Superior es la falta de información y ausencia de datos y sistemas estadísticos que permitan el conocimiento necesario para establecer comparaciones interinstitucionales, lo que no permite una evaluación pertinente y competente en relación a otras regiones”, dice su sitio Web.

 

Fuente

Revista "La Universidad" (Univ. Nacional de San Juan)


  • Por Claudio Pairoba