04 de Diciembre 2021

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27/10/2021

Memorias 9. Entrevista a Iván Fina

Continuamos con el Ciclo de Entrevistas a Militantes de Organismos de Derechos Humanos de la ciudad de Rosario con el objetivo de tender puentes entre el pasado y los desafíos que presenta el contexto actual de pandemia.


Tags: derechos humanos entrevistas  



Hoy cerramos el ciclo, dialogando con Iván Fina, militante de Abuelas de Plaza de Mayo filial Rosario.


1- ¿Qué relación hay entre tu experiencia vida y la militancia en el organismo? 
La relación que hay entre mi vida y la militancia es absoluta. Participo en Abuelas de Plaza de Mayo filial Rosario y, como se sabe, el principal objetivo que toman las Abuelas es buscar a las niñas y los niños que nacieron durante la dictadura, o que fueron secuestrados junto a sus padres o que nacieron en el secuestro; y luchar por la aparición de los que permanecen desaparecidos, que fueron retirados de sus padres y apropiados por el ejército, la policía y los perpetradores del genocidio. En ese sentido, el vínculo que tengo con Abuelas es familiar: cuando mi mamá desapareció el 10 de agosto del ‘76, estaba embarazada de 6 meses. Cuando estos hechos sucedieron yo era bebé, pero desde un primer momento mi familia se acercó a Abuelas y comenzó la búsqueda de quien sería mi hermano, hermana. Actualmente, me acerca la búsqueda de mi hermana/o y, de ahí, la búsqueda de las/os hermanas/os de mis compañeros.


2- ¿Qué papel tienen los organismos en la construcción de la memoria histórica?  
Creo que ocupan un rol fundamental, importantísimo, precisamente desde el momento en que fueron los organismos quienes conservaron, quienes mantuvieron la luz encendida. En momentos difíciles apostaron a la consigna de “no olvidar” y fueron quienes se pusieron al hombro toda la lucha por los derechos humanos en Argentina, lucha que hoy tiene un reconocimiento mundial y sirve como referencia en muchos lugares del mundo. Esa fue una obra fundamental de los organismos. Por supuesto, después ha habido otros sectores que se han sumado, la sociedad, el Estado.
El rol es primordial, el otro día hablábamos con Abuelas y pensábamos en el modo en cómo la sociedad recibía la restitución de identidad de una/o de nuestras/os hermanas/os en la década del ’80 o del ’90. En general, la opinión pública era que había que dejarlos con sus apropiadores, que no había que meterse ahí; se recibía mal la noticia. Y, ¿cómo son recibidas las noticias de las restituciones hoy por hoy? como una buena noticia y, además, es recibida por los medios del mundo. El mundo lo vive como una buena noticia, sin exagerar. Como siempre decimos: la restitución de la identidad de una/o de nuestros hermanos/as, es un pedacito de la restitución de identidad de todo el país.


3- ¿Cuál es el rol de las nuevas generaciones en esta construcción? ¿qué pueden aportar en este sentido? 
Mirando el tiempo transcurrido, el rol ha sido de mucha importancia. Uno de los bastiones en la historia del movimiento de derechos humanos en Argentina fue la aparición de la agrupación HIJOS a mediados de los ‘90. Justamente, la irrupción de los más jóvenes, quienes eran bebés o niños en los ’80, es una aparición fundamental. Que hayan sido los hijos quienes tomen esta bandera trajo consecuencias importantes como ser el rescate de la militancia política de los desaparecidos.
De por sí, la aparición de nuestra generación es importante ya que se instalaron una serie de consignas que dieron un giro importante a lo que venía siendo la militancia de derechos humanos. En eso veo algo fundamental como cuando uno ve en las marchas de los 24 de marzo de los últimos años, las grandes columnas de pibes de escuelas secundarias que cada vez son más. Uno ve ahí una bandera que se levanta o se combina con las consignas nuevas. Entonces, si uno echa un vistazo a los organismos, se encuentra con que ha sido de mucha importancia la participación de los jóvenes y, al mismo tiempo, agregaría de mucha responsabilidad. Continuar llevando las banderas, es un lugar  de responsabilidad que los posiciona frente a  las generaciones que vinieron antes.


4- ¿Cómo se resignifica la lucha de los organismos hoy, teniendo en cuenta las desigualdades profundizadas por el contexto de la pandemia?
Lo que veo es que las cuestiones de la Memoria, Verdad y Justicia no han perdido vigencia, siguen siendo un tema actual. Donde más se nota es en Abuelas: todavía queda por encontrar mucho/as hermanas/os. Allí no hay una causa histórica o de memoria. La palabra  “memoria” es engañosa, te lleva a pensar que se trata de  algo que está en el pasado y que hay que recordar. Yo prefiero más bien hablar de “transmisión” en vez de memoria, sin olvidarnos de la memoria. Cuando vos pensás en un objetivo ─como el de Abuelas de Plaza de Mayo,  algo que tiene que ver con hacer memoria─, nos estamos enfrentando a un objetivo que es totalmente actual. Desde ese punto de vista yo pienso que los objetivos de los organismos no han perdido nada de vigencia. En esta campaña electoral se puso en tensión nuevamente la cifra de los treinta mil, ¿qué hay detrás de eso?, si hay tanta insistencia por desarmar una serie de representaciones que hacen a los consensos que ha construido el movimiento de derechos humanos en Argentina, es porque detrás de esa lucha y construcción, hay un sujeto político. La gente que ha reclamado históricamente por los derechos humanos acá, ha apostado por la construcción política colectiva. Ha construido o, mejor dicho, colaborado en la construcción de un sujeto político que está atravesado por estas cuestiones históricas y que no se queda en la casa, sino que sale a la calle a reclamar. Desde ese punto de vista hay algo muy valioso de los organismos que no tiene que ver solamente con la memoria y con el pasado. A mí me parece interesante cómo se pueden enganchar con las consignas actuales como la violencia institucional o la violencia de género. Pero más interesante me resulta el modo en que las distintas luchas actuales toman la experiencia de los organismos y se referencian en ella. Ahí me parece que hay algo de mucha potencia, ahí se ve el alcance. En este sentido, daría vuelta la pregunta. Los organismos nunca pierden actualidad porque los temas que toman siguen siendo actuales. Además porque las nuevas luchas siguen teniendo como referencia la vida de los organismos; las Madres, las Abuelas, están presente en  todas las luchas; no hace falta que las Abuelas vayan y se preocupen por las “nuevas luchas”. Entonces ahí lo potente; no tanto cómo los organismos pueden ocuparse de estas otras luchas, sino cómo esas otras luchan continúan encontrando referencia en los organismos.


  • Por Área de Derechos Humanos