28 de Noviembre 2020

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16/11/2020

“Gracias por cuidarnos”: Una forma de afianzar lazos en la comunidad barrial

Familias del barrio Stella Maris encontraron la forma de colectivizar el agradecimiento que sienten por los trabajadores del Centro de Salud en conjunto con la fundación Síntesis y Programas Integrando que vienen trabajando en espacios barriales desde el año 2016.


 



En un gesto que tiene que ver con colectivizar el agradecimiento que sienten las familias del barrio hacia los trabajadores del Centro de Salud Ceferino Namúncurá; niños, niñas y adolescentes en Talleres de arte organizado por Fundación Sintesis, armaron un pasacalle y marcharon algunas calles hasta llegar a las puertas del “Cefe”. Allí colgaron la bandera donde se leían los nombres de cada integrante del espacio y dijeron unas palabras de agradecimiento, para luego ceder la palabra a los miembros del espacio, en un acto de retroalimentación y colectivización de las experiencias que esta pandemia ha generado.

 “Se conocen muchas historias de familias enteras afectadas por covid donde el centro de salud cumplió un rol muy importante. Son historias que se escuchan de familia a familia, por lo que colectivizar en algo que sea del barrio y sea visible, no individual de una familia a médico, sino lo que están haciendo por la comunidad, resignifica los lazos”, cuenta Silene Rodriguez, intengrante de Fundación Síntesis.



Desde sus comienzos

En el barrio Stella Maris desde el 2016 vienen funcionando Proyectos Integrando, salidos de convocatorias del Área de Extensión y Territorio, en colaboración con la Fundación Síntesis. En un principio realizaron un relevamiento territorial que culminó con la formación de un espacio recreativo de extensión para niños y niñas, en 2017, luego de haber participado de mesas barriales. 

Este dispositivo de juego callejero fue mutando y enriqueciéndose con el tiempo. Como son juego callejeros no tienen un espacio físico definido sino que dan la posibilidad de ocupar espacios públicos del barrio: la canchita, la plaza. Así, todos los viernes a la tarde, cuando terminaba  la escuela y quedaba una pausa en las instituciones estaba la posibilidad de construir estos dispositivos colectivos apropiándose del espacio público que tiene el barrio. 

Cuando los primeros chicos que participaron fueron creciendo surgió la necesidad de ir ampliando la propuesta. Así surge el proyecto “Caravana lúdica”, un nuevo Programa Integrando en conjunto con la Licenciatura en turismo de la Facultad de Ciencias Económicas.  Este programa tiene como fin socializar lugares de Rosario donde las y los chicos del barrio no llegan: la Florida, el Monumento a la Bandera, el Parque España, el Tríptico de la infancia. Se armaron recorridos organizados por Fundación Síntesis acompañados con estudiantes de turismo y docentes de esta nueva carrera de la Universidad. 



Los desafíos del 2020

Estas actividades no pudieron continuar como estaban estructuradas durante este año, sin embargo se le dio forma y continuidad a partir del contacto telefónico, mediante un seguimiento de cada familia. 

Dentro del equipo se dividieron tareas para contactarse, mantener el vínculo y prestar ayuda para el acceso a los trámites y al apoyo alimentario.

También concretaron el armado de kits lúdicos que alcanzaron casa por casa y que contenían propuestas artísticas, de lectura, de juego. Se entregaban cada 15 días a las diferentes familias. El objetivo de estos kits personalizados de acuerdo a los intereses y características de cada familia, fue que no quedarán como simples regalos sino que se conformara una devolución a través de  fotos y dibujos, generando una puesta en valor y un sentido a lo que hacían. 

Durante la apertura de actividades, el momento de entrega se realizó de a cinco chicos y con turno. Allí se propiciaba generar un espacio de encuentro donde pudieran contar como estaban y que les había parecido el kit anterior. Cuando se volvió a cerrar la actividad, volvieron a suspenderse los talleres presenciales y tuvieron que armar otros espacios como los de la ludoteca y biblioteca móvil, que va haciendo un recorrido casa por casa para acompañar el tiempo de encierro, teniendo en cuenta lo difícil que es para niños, niñas y adolescentes estar tanto tiempo dentro de sus casas.



Quienes nunca aflojaron

En todas estas experiencias el Centro de Salud Ceferino Namúncurá, nunca descuidó el trabajo con otros: escuchar las situaciones que llegaban, prestar vehículos y manos para armar bolsones de alimentos para la gente del barrio.

 “Han estado desde el principio pensando estrategias para dar respuesta a la emergencia alimentaria, y en sostener, como pueden las redes entre vecinas y vecinos y organizaciones del Barrio.” remarca Silene Rodriguez de Fundación SIntesis.

Por eso desde el taller de arte pensaron llevar a cabo un agradecimiento que se materializó con un lienzo, una bandera,confeccionada por los niños, niñas y adolescentes en los momentos de encuentro reducido de las últimas semanas.

Esta acción tuvo lugar el jueves pasado en el barrio, no sólo como forma de agradecimiento a un espacio que fue más allá de sus funciones básicas para ayudar con el bienestar de un barrio, sino también para hacer visible una conexión entre los vecinos y vecinas que traspasa lo individual y hacerla de esta manera, colectiva.


  • Por Damián Burki