09 de Julio 2020

Noticias

15/06/2020

Red solidaria de feminidades

El Area de Genero y Sexualidades de la UNR presentó el programa "Mil Micaelas" cuyo objetivo es dar mayor impulso en la comunidad universitaria a tareas de prevención de las violencias sexistas.


 



Micaela García se trepaba a los árboles casi antes de caminar, ayudaba a poner cemento en el piso de la casa que construía su familia y prefería las aventuras a las muñecas. Fue una gran estudiante que estaba siempre dispuesta a ayudar a los demás. Militante social y feminista, con otros jóvenes como ella, le hizo frente a las injusticias. Fue noticia en 2017, víctima de femicidio a los 21 años en Gualeguay, Entre Ríos y dejó una huella para seguir caminando y poder construir colectivamente el mundo que soñó.

En conmemoración, desde el año pasado hay una ley que lleva su nombre y que establece la capacitación obligatoria en género y violencia de género para todas las personas que se desempeñan en la función pública, en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación. La Universidad Nacional de Rosario adhirió a esta ley y la semana pasada presentó el Programa “Mil Micaelas” que busca construir una red solidaria de mujeres y feminidades de toda la comunidad universitaria, para dar mayor impulso a las tareas de sensibilización y prevención de las violencias sexistas.

Lanzado por el Área de Género y Sexualidades de la UNR, el objetivo del programa es lograr que esta red de promotoras se constituya como entramado para la escucha y el acompañamiento frente a situaciones de violencia por razones de género, un primer anillo “facilitador de los abordajes construidos desde las herramientas existentes”.

“Somos Mil Micaelas porque llevamos su sonrisa como bandera y la convicción de que necesitamos de nuestros cuerpos y nuestras voces para construir ámbitos libres de violencias y esa sociedad justa e igualitaria que Mica imaginó. Mil Micaelas es potencia colectiva”, afirmaron las impulsoras de la propuesta.

Tejer redes

El programa viene a institucionalizar las redes que las mujeres entretejen desde hace años para acompañar a las que han sufrido alguna situación de violencia, haciendo eje en que las universidades y las escuelas se ven atravesadas por las violencias sexistas, según la politóloga Georgina Santervas, una de las coordinadoras del proyecto. “La idea es difundir las herramientas y distintos protocolos que ya están vigentes en la Universidad, formarnos como promotoras para hacer una escucha activa, atenta, para evitar la revictimización. Y como objetivo general, pensamos en fortalecer la sensibilización en las violencias sexistas en la Universidad y en la vida en sociedad”.

Las promotoras surgen ante una problemática particular que aparece en los espacios de atención, según explica la docente Noelia Figueroa. “Cada una de las compañeras que denuncia alguna situación o se acerca a pedir asesoramiento en la Facultad de Ciencia Política, dice que lo hace sobre todo porque no quiere que ninguna otra mujer tenga que pasar por lo mismo”, contó. Ese gesto es lo que está en la base, el deseo de  construir las grupalidades, una apuesta colectiva para transformar el ambiente de las violencias que son toleradas.

El nombre se debe a que Mica, además de ser una referente por su militancia y compromiso con el movimiento de mujeres, lo es también del feminismo popular, de estar en los territorios, pendiente de lo que necesitan en cada barrio. “Nuestra apuesta no va ser cambiar la Universidad para estar cómodas entre nosotras o para dejar de padecer dentro de la institución, sino  que tenemos que pensar en las que no llegan, en las que no acceden, en las que no pueden”, aclaró y agregó: “Querer tener mil Micaelas en la UNR es querer seguir profundizando en esa lucha por un mundo libre  de violencias y  desigualdades que muchas veces son el origen de esas violencias”.

“Vemos Micas en todos lados, en todo el país, es como si volviera a nacer con cada una de ustedes”, dijo emocionada Andrea Lescano quien afirmó que su hija era una gran defensora de la Universidad Pública. Consideró que estas capacitaciones no significan solo visibilizar la violencia sino cambiar hábitos que están naturalizados.

El primer curso de capacitación de este programa, denominado “Multiplicar redes, apuntes virtuales sobre violencias sexistas”, se lanzará en el mes de septiembre para docentes, no docentes, graduadas y estudiantes de las distintas facultades de la UNR. El mismo va a ser introductorio a las diferentes violencias como fenómenos estructurales. También se desarrollarán algunas discusiones hoy vigentes en torno a los escraches públicos y  el tratamiento mediático del tema. Más información e inscripción: milmicaelasunr@gmail.com

Las antiprincesas

Mica era fanática de la colección Antiprincesas, compraba los libros por duplicado porque quería que su ahijada Alma los tuviera antes que cualquier otra cosa cuando le enseñaran a leer. Hoy Alma va a poder leer el libro de su madrina que es la protagonista del último ejemplar que salió en marzo "Micaela García, la negra, para chicos y chicas".

Estos libros nacieron hace cinco años para darles a las chicas un referente más real que las princesas de Disney y que puedan hacerlas sentir más libres e independientes. Así empezó la elección de mujeres latinoamericanas como Frida Kahlo, Violeta Parra, Juana Azurduy y Alfonsina Storni, que lograron traspasar los límites  impuestos por la sociedad del momento, fueron rebeldes, no encajaron en la contemporaneidad que les tocó vivir y salieron a buscar su destino, no esperaron ser rescatadas, se desarrollaron en sus áreas y eso demuestra las múltiples posibilidades de ser de las mujeres.

“Mica es una antiprincesa como ellas”, dice la creadora de la colección Nadia Fink. “Fue el libro más difícil de hacer porque es una historia muy reciente, todavía tenemos en la memoria lo que sucedió pero lo que queríamos  era dar cuenta de cómo vivió, rescatar su trabajo colectivo, su solidaridad, su militancia barrial y cotidiana de compañerismo y solidaridad. Mica es la fuerza de las pibas”, sostuvo.

El libro está en todas las bibliotecas populares y es considerado  una oportunidad para llevar la ley Micaela a los jardines,  escuelas primarias y secundarias, para  trabajar contra las violencias desde los primeros años.

Ministerio de Mujeres

“La existencia de estas jóvenes como Mica surge de múltiples acciones que fuimos haciendo desde los movimientos de mujeres y LGBT en todo el territorio del país”, afirmó la secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad de la Nación Cecilia Marchán y agregó: “Nosotros construimos el mundo que  pudimos y estas jóvenes nos llevan hasta lugares que no sabemos que vamos a lograr todavía. Micaela es una expresión de eso”.

La funcionaria sostuvo que el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad es una creación muy parecida a lo que fue el Ministerio de Trabajo donde el movimiento de obreras y obreros organizados había logrado irrumpir en la vida social y política. En este caso la irrupción es de los feminismos que tienen como protagonistas a mujeres de más de 80 años y a jóvenes como Micaela. Todas juntas salieron a las calles un 3 de junio, con tanta fortaleza que instalaron una cantidad de debates sociales fundamentales que antes parecían imposibles.

“Siendo diputada presenté con mis compañeras proyectos para que el femicidio se incorporara al código penal en el año 2011 y no recibimos ningún apoyo pero en 2012 se votó por unanimidad”, recordó. ¿Qué sucedió en el medio?  Un montón de mujeres hicieron esa tarea de militancia permanente en los territorios, en las escuelas, en las Universidades, en los gremios, poniendo en debate que no se podía hablar más de “crimen pasional” sino de femicidio.

“Eso fue un salto para instalar la violencia por razones de género en el corazón de la discusión política del país”, subrayó y amplió: “Creo que hoy estamos en esta etapa donde tenemos que profundizar las políticas públicas ante todas las desigualdades, construcciones sociales y culturales que nos atraviesan de manera patriarcal”.

Marchán resaltó la importancia de instalar la ley Micaela en las altas esferas de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial de la Nación y difundirla ampliamente en todo el territorio. “Haber empezado la formación con el presidente y todo su gabinete fue un impacto muy grande  para que se conozca la ley y  se ponga en discusión”.

 


  • Periodistas: Victoria Arrabal