29 de Mayo 2020

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21/05/2020

Conectados para seguir estudiando

En el marco de las medidas adoptas por la pandemia, la UNR habilitó la beca de conectividad con el fin de garantizar la conectividad de los que lo necesiten para continuar el cursado.Estudiantes que accedieron a la  misma comentaron sus experiencias con el programa.


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La conectividad es una de los problemáticas centrales que se le presenta a los estudiantes en este contexto de pandemia. Es que, a través de ella, siguen cursando el año académico y eso la convierte en parte fundamental del proceso de aprendizaje.

Al iniciar el aislamiento social y obligatorio la Universidad Nacional de Rosario incorporó a su sistema de becas una especial destinada a garantizar la conectividad de los estudiantes con el fin de que puedan acceder a la educación a distancia.

Esta beca consiste en la entrega de un módem USB y un chip de datos móviles con un plan de 5G que se renueva mensualmente. Es así, que a más de un mes de su implementación, y con más de 200 entregados, los estudiantes Alejandra Saavedra, Leonel Luna y María Soledad Sosa, cuentan sus experiencias.

“En la zona donde vivo no llega internet por fibra óptica, y como todo el proceso de cursado es virtual pensé que no iba a poder continuar. Además todos los trámites o procedimientos se realizan en este momento por esta vía”, confesó Alejandra, quién está completando tercer año de medicina.

Dada la situación, era inminente encontrar alguna solución a este problema y al enterarse de la beca, aplicó. “Era fundamental asegurarme conexión para poder estudiar. Tuvieron la amabilidad desde la Universidad de traerme el módem a mi casa porque no tenía posibilidades de trasladarme para buscarlo. Tengo cubierto hasta diciembre, lo que me pone muy contenta y me deja tranquila”.

Como expresó el rector Franco Bartolacci, en el momento que se inició la implementación de esta beca, el acceso a la educación superior no es un servicio ni un privilegio, sino un derecho. Es por esa razón, que fue elemental el asegurar la posibilidad de seguir conectados a los distintos miembros de la comunidad universitaria, para así poder seguir enseñando, aprendiendo y trabajando juntos en este momento excepcional de emergencia.

Leonel, es ingresante del Profesorado de Guitarra, lo que le exige recurrir frecuentemente a la descarga de tutoriales y melodías. “La verdad es que estoy todo el día con la compu viendo clases y analizando distintas piezas musicales. En casa somos varios, que consumimos internet y me era imposible descargar los materiales y poder seguirlos. Por suerte, gracias a esta beca, puedo estar estudiando y ensayando gran parte del día”.

María Soledad, estudiante de la nueva carrera de Gestión Cultural, tampoco contaba con internet en casa, y se la rebuscaba con el celular, aunque, llegó un punto donde superaba la disponibilidad de datos móviles con los que contaba. “Me di cuenta que hacía mucho gasto en cargar mi celular para navegar por internet y además muchas veces no tenía dinero para hacerlo. Eso provocaba que me pierda los estudios y temas relacionados con la carrera. Por suerte, gracias a que me dieron la beca, ya puedo concentrarme solamente en estudiar”.

El chip de datos móviles, es otra de las ventajas que ofrece la beca, ya que, en palabras de Alejandra, resulta muy útil porque “usamos muchas aplicaciones para las clases que se descargan directamente en el celu. Entonces tenemos la posibilidad de aprovechar todos los canales de aprendizajes que nos proponen desde la facultad”.

La metodología virtual no se limita meramente a conectarse para presenciar las clases, sino que conlleva la descarga de textos, presentaciones y de distintos materiales audiovisuales complementarios que son necesarios para la compresión de los conocimientos teóricos y prácticos. “La conectividad la usamos para todo, hasta para comunicarse entre compañeros y repasar conceptos y explicaciones. Medicina no es una carrera que ya esté adaptada a la virtualidad, sino que en muchos aspectos necesita de la instancia práctica para complementar la teoría, por eso gracias a videos muchas veces podemos acceder de alguna manera a esa parte”.

Una posibilidad para aquellos que más lo necesitan

En una primera etapa, se hizo entrega de los módems a los estudiantes que aplicaron a las nuevas becas de Pueblos Originarios y de Acceso a la Universidad.

Alejandra es oriunda de una pequeña comunidad Mapuche que se encuentra al sur de la Provincia de Río Negro y su promoción de secundaria fue la primera del lugar. “Venir a Rosario a estudiar fue todo un cambio, es una ciudad grande que tiene otro ritmo. A cualquier persona que venga de lugares alejados y pequeños les cuesta, pero sobre todo si venís de una comunidad que pertenezca a un Pueblo Originario, ya que te tenés que enfrentar con muchas situaciones difíciles. Me abrió un mundo el poder acceder a la beca”.

Sin embargo, desde que vino a la ciudad tuvo que trabajar para poder estudiar ya que sus padres no podían afrontar ese gasto. “Al enterarme este año de que existía esta beca, me inscribí por primera vez. La verdad que ahora, que no puedo trabajar por el aislamiento, si no fuera por la beca creo que mi sueño de estudiar medicina sería todavía más difícil. Es una gran iniciativa que acompaña al estudiante y le permite seguir su camino”, contó Alejandra.

A María Soledad, desciende del Pueblo Originario Qom, la beca le posibilitó costear el traslado y los materiales de estudios para poder cursar Gestión Cultural. “Me parece que esta es una gran posibilidad para todos los que provenimos de Pueblos Originarios de tener una herramienta que permita que podamos acceder a los estudios universitarios. Tengo que destacar que desde Bienestar Estudiantil me ayudaron en todos los pasos previos para poder inscribirme”.

La estudiante de la flamante nueva carrera de Gestión Cultual que se dicta en la Facultad de Humanidades y Artes destacó que acceder a la beca fue el diferencial que le permitió comenzar la Universidad. “Mi mamá andaba sin trabajo y no teníamos dinero ni para el boleto de colectivo. Sinceramente, ya me estaba haciendo la idea de que estudiar iba a ser muy complicado, pero por suerte me enteré de esta posibilidad y pude quedar seleccionada. Me da una alegría enorme, porque por mi historia me interesaba estudiar Gestión Cultural para poder sumar mis conocimientos en un futuro”.

En el caso de Lionel, al finalizar sus estudios secundarios en la Escuela Carlos FuenteAlba ubicada en la zona sudoeste de la ciudad, se inscribió a la Beca de Acceso a la Universidad Pública, una herramienta que busca incentivar el ingreso de jóvenes a la institución y así disminuir la desigualdad de oportunidades.

Se trata de una ayuda integral, cuyo beneficio consiste en la entrega mensual de becas de Transporte Urbano, de Material de Estudio, de Alimento, más un monto fijo mensual que servirá para solventar otros gastos relacionados con el estudio de la carrera universitaria.
“El año pasado, cuando estaba en el último año, desde Bienestar Estudiantil vinieron a la escuela y realizaron talleres de orientación. Me pareció una oportunidad importante, porque era una ayuda económica que me permitía ir a la Universidad”.


  • Periodistas: Gonzalo J. García
  • Fotógrafos: Camila Casero