09 de Julio 2020

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06/05/2020

Científicos de la UNR desarrollan un kit de diagnóstico rápido de coronavirus en Estados Unidos

Consiste en colocar una muestra de hisopado nasal en una tira reactiva que muestra el resultado positivo o negativo en una hora. Este método creado por investigadores  del IBR se puede adaptar para detectar otros patógenos. 


 



Las Doctoras en Ciencias Biológicas del IBR (Conicet-UNR) María Eugenia Llases y Antonela Palacios viajaron a San Francisco para unirse a su colegas Guillermo Repizo, Julia Lara e Ivana Parcerisa que están desde el mes de marzo en un laboratorio de esa ciudad desarrollando un kit de diagnóstico que permite detectar el coronavirus de forma rápida, económica y portable. El mismo está basado en la tecnología Crispr, también llamada de “edición génica”,  que posibilita identificar secuencias específicas en los ácidos nucleicos (ADN y ARN) que están en todos los seres vivos.

El Dr. Repizzo contó que la idea surgió hace un año en Caspr Biotech, una empresa de base tecnológica de Conicet que pasó por los programas de incubación de las aceleradoras GridX (Buenos Aires) e IndieBio (San Francisco, EE.UU): “Comencé aplicando mi experiencia en bioinformática para hacer búsquedas de enzimas inéditas, que pudieran ser usadas en el desarrollo de un kit tipo plataforma portátil de diagnóstico molecular”, afirmó. Pero ante la emergencia del coronavirus, decidieron configurar ese prototipo para detectar SARS-CoV-2.

Los investigadores de Rosario forman parte de un equipo de 25 científicos que están trabajando de forma conjunta. Un grupo de Buenos Aires avanza en el testeo del método con muestras de pacientes diagnosticados positivos. Desde Tucumán, el Dr. Daniel Kurth está abocado a las búsquedas de secuencias de ADN correspondientes a nuevas enzimas Cas. Y en la Universidad Nacional del Litoral, estudian el método de lectura del sistema a través de tiras reactivas.

La mayor facilidad para el acceso a insumos es el principal motivo por el que parte del diseño del kit se está realizando en Estados Unidos. Además, explican que al ser elaborado en laboratorios de ese país, se facilitará el acceso al circuito de evaluaciones de la Food and Drug Administration (FDA) y, posteriormente, de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de Argentina.

Para llegar al laboratorio, las científicas rosarinas fueron trasladadas en uno de los vuelos especiales dispuestos por el gobierno nacional para repatriar a argentinos varados en el exterior por el cierre de las fronteras. Gestionaron autorizaciones de los Ministerios de Ciencia y Tecnología, de Transporte y de Salud Pública que les permitieron trasladarse por vía terrestre hasta Ezeiza y desde allí viajar hasta Miami en un avión vacío, sólo con la tripulación. Luego tuvieron una conexión en un vuelo con muy pocas personas.  Asimismo destacan que en el laboratorio están manteniendo las medidas de distanciamiento y cuidado para garantizar la seguridad de todo el grupo de trabajo.

El objetivo es tener en 60 días un prototipo optimizado, validado con muestras y aprobado en formato de emergencia  para que pueda probarse en Argentina.  El funcionamiento del kit es muy simple. Consiste en colocar una muestra de  hisopado nasal en una tira reactiva similar al de un test de embarazo que muestra el resultado positivo o negativo en una hora. Y su costo sería menor a 5 dólares.

“Hoy esto no es posible porque todo lo molecular está limitado a laboratorios centrales que demoran varios días en obtener resultados. Y los kits rápidos que se encuentran en el mercado se basan en la detección por anticuerpos, por lo que están sujetos al período de incubación del virus y no son tan eficaces”, expresó el Dr. Repizzo. La particularidad de este método es que puede ser adaptado muy rápidamente para detectar nuevos patógenos aunque la mayor dificultad radica en lograr montar el sistema en las tiras reactivas, según explicó.

“Queremos llevar nuestra solución a hospitales y salas de baja complejidad lo antes posible, tanto a nivel nacional como mundial. Tenemos un compromiso asumido pero también necesitamos todos los controles”, afirmó Repizzo y agregó: “Esta tecnología es nueva y se va a quedar también para detectar otros blancos moleculares asociados a distintos tipos de infecciones”.

La formación en la UNR

Los científicos del IBR mantuvieron una teleconferencia con el Rector de la UNR Franco Bartolacci, el vice presidente del Conicet Roberto Rivarola, el director CCT Rosario Conicet, Florencio Podestá, el  Director del IBR, Alejandro Vila y el decano de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas Andrés Sciara, para comentar el proyecto y la experiencia de trabajo en el país del norte.

Los investigadores resaltaron que su formación en ciencia básica no les impidió adaptarse rápidamente al sistema de trabajo en el laboratorio de San Francisco y que haber realizado un doctorado les permitió este nuevo emprendimiento. “Lo que cambia con respecto a nuestro país es el equipamiento y los insumos”, dijeron y plantearon la importancia de que las empresas aceleradoras argentinas puedan trabajar vinculadas a algún instituto de investigación o centro académico.

“Estuve en cinco universidades distintas fuera del país y las capacidades de los profesionales formados en la UNR y el Conicet es igual o mejor que las de científicos extranjeros, sostuvo Repizzo y agregó: “Hay muy buenos recursos humanos y un potencial en ciencia básica que sólo falta orientar hacia el emprendimiento de proyectos nuevos”.

En este sentido, el Rector de la UNR Franco Bartolacci dijo que “toda crisis es una oportunidad”. Y en este caso, para poner en valor  la ciencia, la tecnología y la educación. “Las mejores noticias llegan de la mano de la producción científica y dan cuenta de su centralidad y de lo importante que significa invertir ahí”, sostuvo. Asimismo se manifestó satisfecho del trabajo colectivo entre la Universidad y el Conicet.

 

 


  • Periodistas: Victoria Arrabal