07 de Abril 2020

Noticias

14/03/2020

Mitos y realidades acerca del coronavirus

La Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario organizó una charla abierta a la comunidad para informar y despejar dudas sobre el coronavirus a partir de la evidencia científica.


 



La cantidad de información que circula en las redes sociales acerca de esta enfermedad, que en muchos casos no es real y genera pánico, fue denominada por la Organización Mundial de la Salud como “infodemia”. Con la intención de brindar datos comprobados científicamente que colaboren para que la población actúe con responsabilidad, dos profesionales de la Universidad Nacional de Rosario disertaron frente a un amplio auditorio. La Dra. Analía Chumpitaz, profesora de la Cátedra de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Ciencias Médicas y directora del Sistema Municipal de Epidemiología y el Dr. Miguel Taborda, del área Virología de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas.

Los expertos explicaron que el coronavirus es una enfermedad producida por un virus respiratorio que se transmite de la misma manera que cualquier otro virus de este tipo que circula habitualmente. Su período de incubación es de 1 a 12,5 días con una media estimada de 5 a 6 días.  La transmisión se produce por contacto con gotas y superficies contaminadas donde el virus puede vivir entre 6 y 9 horas. Para evitar el contagio las medidas de prevención consisten en ventilar los espacios,  limpiar  las superficies y toser o estornudar en la parte interna del brazo.

“La tasa de mortalidad de esta enfermedad es de 3.47%, considerada baja si se compara con la de la rabia que es del 100% o la del hantavirus que es del 50%”, expresaron. Todas las personas a las que les tomaron muestras en China, Irán, Italia, Corea del Sur tenían síntomas y de esta forma se fueron armando los perfiles epidemiológicos de los infectados.

El 80% de las personas que hasta el momento dieron positivo, tuvieron la enfermedad de leve a moderada. Se trata de casos con fiebre y dolor de garganta pero sin neumonía. Luego hay un 14% más grave y un 6% crítico con distress respiratorio agudo. De este último grupo, se registra un 50% de mortalidad.

“Esta información es importante para  tener en cuenta quiénes están es ese grupo más afectado”, resaltaron los especialistas. Se trata de los adultos mayores de 65 años que tienen comorbilidades, problemas cardiovasculares, enfermedades pulmonares. No hay niños afectados y esto puede deberse a que es común que sufran cuadros banales, leves. Y en cuanto a los pacientes asintomáticos, no existe aún evidencia científica.”

En Rosario

Si bien la ciudad no está exenta de la situación mundial, se puede ralentizar la epidemia y disminuir la cantidad de personas afectadas a través del aislamiento. “Los que conocemos el comportamiento de un virus y su brote, sabemos que la curva es exponencial, que habrá muchos casos  juntos en las mismas semanas”, sostuvo Chumpitaz.

“Lo que intentamos es que la curva sea más aplanada, es decir que se presenten pocos casos para que no saturemos los servicios de salud públicos y privados así como los servicios de emergencias y de esa manera tener garantizado el ingreso a los efectores de la población mayor de 65 años o con comorbilidades que es quien más lo va a requerir. Es ahí donde nosotros debemos ser responsables.”

Los casos que hay en el país son importados, de personas que vinieron de viaje. Aún no se registraron de circulación viral autóctona pero “hay que saber cómo comportarse frente a los signos y a los síntomas que puedan aparecer”. Ellos son fiebre, tos seca, dolor de garganta, falta de aire, que luego puede convertirse en una neumonía, neumonitis o síndrome de distress respiratorio.

Se denomina “caso sospechoso” a toda persona que padece alguno de los síntomas pero que vienen de un lugar con circulación viral comprobada y alta como China, Japón, Irán Corea del Sur, toda Europa y EEUU. Estos deben aislarse en su casa durante 14 días para protegerse. También son casos sospechosos aquellos que sufren una infección respiratoria aguda grave y están con respirador en terapia intensiva. La vigilancia epidemiológica consiste en controlar cada uno de esos casos sospechosos que deben notificarse obligatoriamente frente a la autoridad sanitaria y realizar los operativos en función del riesgo.

Medidas sanitarias

“El lavado de manos es la medida más eficiente en la historia de la humanidad en cuestiones sanitarias y después, las vacunas”, afirmó la epidemióloga. En este sentido, sostuvo que la pandemia H1N1 del 2009 nos sirvió para aprender a lavarnos las manos. A los niños se les enseñó, se lo transmitieron a sus padres y se empezó a cumplir la medida.

“Espero que de esta situación pandémica también aprendamos. Por ejemplo, que cuando tenemos fiebre no hay que ir a trabajar dado que se trata de un mecanismo de defensa del cuerpo frente a un microorganismo. Otra lección es que el aislamiento social es prioritario cuando padecemos algún proceso infeccioso”, resaltó Chumpitaz.

Entre las medidas sanitarias se aconseja a los mayores de 65 años  evitar asistir a eventos y es fundamental que reciban la vacuna antigripal. Aquellas personas que tengan algún síntoma respiratorio, no deben concurrir a las residencias de ancianos y se sugiere no viajar a zonas de riesgo.

El sistema de salud local está  trabajando con las unidades de cuidados intensivos, evaluando la cantidad de respiradores y cómo podría conseguir más en caso de necesitarlo. Asimismo, si fuese necesario habilitar lugares nuevos, con salas específicas para cuidados intermedios y dejar la de cuidados intensivos para los mayores.

Protocolos

Las áreas que operan en situaciones de emergencia en epidemiología tienen procedimientos que se deben respetar a rajatabla frente a una autoridad sanitaria, sin excepciones. Dentro de ese protocolo existen dos fases: la contención y la mitigación.

La fase de contención tiene varias en su interior. La primera es preventiva, cuando aún no existen casos y se trabaja con la unidad sanitaria de frontera, viendo los barcos y aviones que ingresan de los países más afectados. La segunda es cuando ya hay algunos casos y se trata de evitar la diseminación de la enfermedad en el lugar.  Y finalmente, cuando hay muchos casos, se pasa a la etapa de mitigación donde lo más importante es que no mueran personas. Todo el empeño se debe centrar en  disminuir la letalidad, según explicaron los profesionales.

Ante cualquier duda se recomienda primero comunicarse con Epidemiología Rosario 4802200 internos 155 y 117. epidemiologia@rosario.gov.ar, sime@rosario.gov.ar. Emergencias 107

 

 


  • Periodistas: Victoria Arrabal
  • Fotógrafos: Pablo Correa