21 de Agosto 2019

Noticias

25/07/2019

Experimentar la ciencia, la literatura y las aulas sin muros

El “Laboratorio literario de Frankenstein” es una muestra interactiva del proyecto de extensión universitaria “Bibliociencia Itinerante”. Propone fomentar la experimentación en la enseñanza de las ciencias naturales.


 



“Bibliociencia itinerante”es un proyecto de extensión de la Escuela Superior de Comercio “Libertador General San Martín”, dependiente de la Universidad Nacional de Rosario y financiado por la Secretaría de Extensión Universitaria (SEU). Está integrado por estudiantes de segundo, tercero y cuarto año de secundaria, sus docentes Paloma Moreno (profesora de Química, jefa del laboratorio de la Escuela y directora del proyecto de extensión) y Livia Vives (profesora de Lengua y Literatura, titiritera e integrante de las áreas de educación y literatura del Espacio Cultural Universitario), quienes junto a Silvia Avila (Licenciada en Bellas Artes de las áreas educación y patrimonio del ECU) coordinan el espacio. Protagonistas te cuentan la popuesta en este video.

El proyecto nació en el año 2017 a partir de la realización de actividades en el Espacio Cultural Universitario (ECU) destinadas a promover el abordaje experimental de las ciencias naturales en nivel primario. “Sigue siendo una enseñanza enciclopedista y nosotros tenemos un enfoque distinto, en el que todos los chicos y chicas tienen una participación activa a través de la realización de experimentos”, aclaró la directora del proyecto.

También destacó que la iniciativa de trabajo surgió a partir de que maestras de escuelas primarias le plantearon al equipo de trabajo esa problemática común. “Pensamos cómo podemos presentarle a un niño un experimento de forma lúdica, y que a partir de ahí se interese, lo realice, haga preguntas y desarrolle algunas competencias científicas como la observación y la argumentación”, señaló. Esa participación hace a un intercambio de saberes que no sólo fomenta curiosidad e interés por la ciencia sino que focaliza la aplicación de aprendizajes científicos en la vida cotidiana y propicia procesos de inclusión. La directora además subrayó que la participación de los estudiantes es fundamental porque transmiten los experimentos desde el juego, de una manera muy natural y sin plantarse en el pedestal del docente.

En el primer período la propuesta extensionista comenzó sus actividades en la Biblioteca Popular J. B. Alberdi, que se transformó en un aula laboratorio a la que invitaron a niños y niñas. Este año, Bibliociencia se desarrolla en escuelas de Totoras y al mismo tiempo permaneció en la ciudad con la exposición El laboratorio literario de Frankenstein, que fue seleccionada por la Asociación Física Argentina y el Programa de Incentivo de Vocaciones para el Estudio de Física (INVOFI) como una de las diez mejores propuestas del país, se realizó en el ECU desde el 7 de junio al 4 de julio, y fue visitada por más de 800 personas, entre alumnos y docentes de escuelas primarias y secundarias que asistieron a recorridos guiados o  talleres.

 

EL LABORATORIO LITERARIO DE FRANKENSTEIN

El punto de partida de la exposición fue visibilizar y revalorizar los instrumentos del laboratorio de la Escuela que fueron restaurados durante los últimos 15 años. Esos aparatos didácticos de principios del siglo XX continúan utilizándose en trabajos prácticos para explicar leyes universales. “El proceso de recuperación fue acompañado por muchos de nuestros alumnos, y así puesto en valor nuevamente”, destacó Gustavo Lima, co-director del proyecto de extensión y auxiliar de trabajos prácticos del laboratorio. “Se encajaron piezas como un Frankenstein para que vuelvan a funcionar”, explicó.

A partir de aquel deseo y entendiendo a la educación desde las experiencias y los relatos, docentes y estudiantes se agruparon según sus intereses para pensar una estrategia colectiva en pos del aprendizaje y enseñanza de las ciencias.

El equipo de experimentos investigó sobre física y química en relación con la obra literaria elegida, “Frankenstein o el moderno Prometeo”, además de poner a punto los instrumentos que serían expuestos. Las y los interesados en literatura no sólo se ocuparon de leer minuciosamente el clásico de Mary Shelley sino también conocer su biografía y el contexto histórico de la obra. Por su parte, el equipo de arte se ocupó del montaje de la exposición y del diseño de las gráficas que acompañan el recorrido.

Siro D’ Ottavio, estudiante de segundo año y coordinador del Club de Lectura y Escritura de del “Superior”, contó que el armado de la muestra fue un tiempo lindo, en el que pudieron estar en la escuela sin “estar en la escuela”. Un tiempo que les permitió conocer personas que no hubieran conocido de otra manera. Su compañera de Club, Sofía Pavón, agregó que lo destacable es que se repasa la obra literaria con experimentos químicos que divierten mucho a los chicos. La estudiante Milagros Toniolo hizo referencia a que también es importante el mensaje de la obra, que hace hincapié en todos los valores que tienen las diferentes personas, haciendo hincapié en distintas temáticas como la discriminación y el rol de la mujer.

Asimismo, en las visitas guiadas para escuelas se lucieron performances. Las docentes actuaron de integrantes de un laboratorio mientras que los estudiantes representaron a los emblemáticos personajes del libro: Mary Shelley, el monstruo y (en este caso en femenino) su creadora, la Doctora Frankenstein. Incluso hubo música en vivo gracias a la presencia de un theremin, instrumento que suena con ondas de frecuencia y fue tocado por Juan Iriarte.

Además de la exposición propiamente dicha, se llevaron a cabo las charlas de difusión científica: “Frankenstein y el progreso científico”, dictada por el Profesor Diego Zanarini, dirigida a estudiantes secundarios y “Somos polvo de estrellas”, a cargo del Dr. Diego Lamas, destinada a estudiantes y docentes de nivel medio. A su vez, el equipo de Bibliociencia realizó el taller para docentes de nivel primario: “Experimentando”.

Respecto al trabajo extensionista, la directora del proyecto destacó: “Uno va creciendo y reformulando ideas todo el tiempo. A veces se empieza con un objetivo a lograr y nace una propuesta, pero después todo tiene que ir fluyendo, se tiene que ir revisando. Entonces una cosa que uno piensa que va a funcionar la tiene que cambiar por otra y eso está buenísimo porque da un aprendizaje muy grande, tanto para los docentes como para los chicos”.

 

Protagonistas te cuentan la popuesta en este video.


Producción periodística a cargo del Equipo de SEU-Comunicación integrado por los estudiantes de Comunicación Social de la Facultad de Ciencia Política y RR.II. de la UNR: Florencia Manasseri, Juan Manuel Mónaco y Pablo Cesar Bracco.


  • Por Fernado Rodriguez