17 de Julio 2019

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07/05/2019

Observatorio de Acciones Internacionales - Entrevista a la estudiante Gabriela Leonardelli

Favorecida por el Programa ESCALA Estudiantes de Grado AUGM* en 2018


Tags: Observatorio de Acciones Internacionales  



LA POSTULACIÓN AL PROGRAMA ESCALA

Gabriela Leonardelli es estudiante avanzada de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencia Política y RRII de la UNR.

A fines de 2017 se postula al Programa Escala Estudiantes de Grado y queda seleccionada para realizar un intercambio en Facultad de Ciencias Económicas de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS) en Brasil, durante el segundo semestre de 2018.

DE INTERCAMBIO EN PORTO ALEGRE

La Universidade Federal do Rio Grande do Sul recibe, cada año, estudiantes internacionales de distintas latitudes, y eso la convierte en una excelente anfitriona. En estos términos lo relata Gabriela: “La Universidad estaba muy preparada para recibir a estudiantes de intercambio. Cuando llegamos participamos de una reunión informativa en idioma español e inglés, y nos llevaron a recorrer todos los campus de la universidad en un colectivo. También nos dio la bienvenida el Rector en una reunión que se realizó en el Salón de Actos de la universidad, y contamos con un grupo de alumnos y graduados (llamados “Amigos Brasileiros”) que organizan viajes y están siempre a disposición para consultas académicas o cualquier cosa que necesitemos.”

En el Programa Escala Estudiantes de Grado, la universidad de origen financia el traslado y la universidad receptora financia el alojamiento y la manutención de los estudiantes que recibe, definiendo la modalidad de la misma. Al respecto, Gabriela nos cuenta: “Me alojé en la CEU (Casa del Estudiante Universitario). Yo vivía en un edificio frente a la Facultad. Allí viven estudiantes brasileros de bajos recursos, que no son de Porto Alegre y en el noveno piso de ese edificio estábamos los estudiantes de intercambio, principalmente del Programa Escala. Compartía la habitación con 9 estudiantes mujeres (de Argentina, Colombia y África) y en otra habitación dormían otros diez estudiantes varones… Compartíamos la cocina, la sala de estudio, el baño, el lavadero y la terraza con los estudiantes de todo el edificio... Fue todo un desafío, pero logramos una excelente convivencia. El almuerzo y la cena la hacíamos en el Comedor universitario, y pagábamos la mitad en el transporte público… la beca me alcanzó para todo.”

En estos términos describe Gabriela las características propias de la institución anfitriona: “Es una Facultad pública que tiene cupo de ingreso y es muy difícil ingresar (tal es así que se festeja más ingresar que graduarse). Tiene muy buenas condiciones edilicias, con aulas muy equipadas, pero pocos estudiantes en términos comparativos, son cursos de 40 a 60 personas. Hay mucha interacción entre los profesores y los alumnos, el trato es casi como un par. En la Universidad no hay agrupaciones políticas, ni carteles políticos, ni siquiera en épocas de elecciones. Había en la Facultad cierto antibolsonarismo, pero de algún comentario puntual de los profesores o alumnos.”

En relación a las instalaciones, la estudiante agrega: “En el campus tienen cine y teatro gratuito, y también un Museo de Arte.”

Por otra parte, Gabriela nos cuenta su experiencia al momento de definir las asignaturas a cursar en la universidad brasileña: “Me quedaban pocas materias de la carrera, así que fue difícil elegir. Además los programas eran muy distintos. Por eso decidí hacer materias que contribuyeran al armado de mi tesina y que aquí no se ven: Seminario de Medio Ambiente y Migraciones, Fuerzas Armadas y Política, y Seguridad Internacional. Mi tesina es sobre cuestiones de política de defensa comparando Brasil y Argentina, me sirvió mucho ver allá este tema y contactarme con ciertos profesores.”

Cursar un semestre en una institución extranjera donde el idioma no es el propio resulta un desafío en estas movilidades internacionales. En este sentido, Gabriela remarca: “El idioma no fue un impedimento, yo había estudiado portugués antes de ir. También depende del acento, a los profesores los entendía mejor que a muchos compañeros, por ejemplo, pero no fue un impedimento.”

La modalidad de evaluación distaba de la utilizada en la licenciatura de RRII de la UNR. En palabras de Gabriela Leonardelli: “Su sistema de evaluación no consiste en rendir finales sino que se van aprobando distintos parciales, trabajos, artículos de redacción, reseñas de libros, y todo eso genera un puntaje.”

UN BALANCE DE LA EXPERIENCIA

Resulta un común denominador durante los intercambios, la comparación con lo propio, en especial en relación a los aspectos académicos. Al respecto Gabriela resalta: “Coincidíamos con otros intercambistas argentinos en que las carreras en Argentina tienen más densidad teórica. Allá la lógica es otra, se trabaja más la participación en clase.”

Al consultarle a la estudiante qué le diría a otro estudiante con inquietud de participar en este tipo de programas, Gabriela responde: “Que se postule. Puede que te de miedo, o que te atrases un poco en la Facultad pero vale la pena el crecimiento académico y personal. Enfrentarte a otra cultura, idioma, conocer a otros en la misma situación que uno… En el Programa Escala todo estuvo bastante bien organizado, estuve en contacto con los coordinadores de ambas universidades desde el comienzo, y siempre respondieron a mis consultas”

Añadiendo a su balance de lo vivido, y con perspectivas a mediano plazo, la estudiante agrega: “Si pudiera, sin dudas volvería a repetir la experiencia… En Porto Alegre hay mucha gente haciendo maestrías o doctorados con becas. Antes no era una opción que tenía en cuenta, pero ahora pienso que podría ser a largo plazo una posibilidad para mí.”

Asimismo, Gabriela resalta la importancia de que el intercambio trascienda lo meramente académico. En sus palabras: “Conocí gente increíble que se convirtió en mi familia intercambista, y de la que aprendí muchísimo. También considero muy importante apropiarse de la ciudad, ir a eventos públicos, movilizaciones, participar de la cultura del lugar. En Porto Alegre se vive mucho el racismo, la discriminación, y la violencia de género. Los derechos de las mujeres se están comenzando a debatir, pero todavía no tienen tanto ímpetu como en Argentina, y en eso nos toman un poco “como ejemplo”. Por ejemplo, mientras que en Argentina se estaba debatiendo el tema del aborto en el congreso, allá se organizaron movilizaciones “de apoyo a las hermanas argentinas”.


*
El Programa Escala Estudiantil es un Programa de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM) que financia la movilidad de estudiantes de grado dentro de las Universidades del consorcio, propiciando así el intercambio académico y cultural. La Secretaría de Relaciones Internacionales de la UNR lo gestiona en articulación con los Responsables de RRII de cada Facultad.

 


  • Por Romina Lucatti