En el “Día Mundial de la Voz”, la Escuela de Fonoaudiología adhiere a esta celebración tan significativa para la profesión y enfatiza la necesidad de prevenir alteraciones vocales.
El "día mundial de la voz" fue decretado por iniciativa de la IFOS (Federación Internacional de Sociedades de Otorrinolaringología).
por Andrea Agustini *
Es indudable el rol protagónico de la voz como instrumento esencial de la comunicación humana y como soporte de la expresión de emociones. Podría decirse que actúa como el “embajador” que nos representa ante el mundo exterior. Por su complejidad y su cualidad de irrepetible, la voz del sujeto es como “una huella digital” que lo identifica.
Dada la importancia que tiene la voz en la vida de comunicación, la aparición de problemas vocales impactará en el entorno familiar, social y laboral. Año tras año, la prevalencia de las patologías de la voz continúa aumentando, en una civilización cada vez más ruidosa y estresante.
La población de riesgo para padecer trastornos en la voz incluye a los maestros, profesores, actores, cantantes, locutores, entre otros, pero en realidad cualquier persona que haga mal uso o abuso de su voz puede presentar disfonía. Behlau y Pontes, reconocidos expertos en el tema, definen que el término disfonía se refiere a toda o cualquier dificultad en la emisión vocal que impida la producción natural de la voz.
Conviene mencionar cuáles son los síntomas que suelen presentarse con mayor frecuencia: carraspera, molestias en la garganta, dolor al hablar, cansancio luego del uso intenso de la voz, pérdida total o parcial de la voz, dificultades en el manejo del aire al hablar.
Estas dificultades pueden ser percibidas por el propio sujeto o señaladas por quienes lo rodean, por ejemplo: no se escucha lo que la persona dice por la baja intensidad, la voz suena muy grave o muy aguda, se percibe ronquera, se escucha que empeora el rendimiento de la emisión, la voz se torna inestable. Si la alteración vocal persiste por más de quince días, es indispensable la consulta al especialista otorrinolaringólogo, quien evaluará y derivará oportunamente al profesional fonoaudiólogo para educar la voz o en caso de patología vocal reeducar, según corresponda.
Algunos consejos pertinentes para mantener una voz sana son:
Incrementar el consumo de agua
Evitar el consumo de alcohol, cafeína y tabaco por su efecto nocivo en las cuerdas vocales
Descansar la voz y mantenerse en silencio en varios momentos del día
Evitar los gritos y hablar compitiendo con ambientes muy ruidosos.
Reducir el uso de la voz durante procesos congestivos o gripales
Tener en cuenta que una buena emisión requiere una buena respiración
Evitar la carraspera por su efecto irritativo
Cuidar la postura corporal y realizar actividad física
Mantener una dieta sana para prevenir el reflujo u otras alteraciones digestivas
Respetar la periodicidad de las comidas.
Puede haber múltiples razones que incidan en la aparición de un trastorno vocal, es preciso estar atento y consultar a la brevedad, ya que muchas veces el problema obedece a causas funcionales o lesiones benignas, mientras que en otras oportunidades, la disfonía puede ser el indicador de un problema más serio.
Cuidar la voz es una conducta saludable que redunda en el bienestar de un sujeto y en su calidad de vida.
* Docente de la Escuela de Fonoaudiología y de la Cátedra "patologías y Terapeutica fonoaudiológica de la Fonación.
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar .