14 de Agosto 2020

Noticias

25/06/2020

Fortaleciendo espacios de construcción comunitaria en Vía Honda

El pasado jueves 18, en un trabajo conjunto con la Dirección General de Acción Climática de la Secretaría de Ambiente de la Municipalidad de Rosario, compartimos con el Merendero “Valentín” el armado de una cocina rocket.


 



El merendero Valentín comenzó su trabajo en el barrio hace ya más de un año con un espacio de copa de leche, ante la necesidad de encuentro entre niños y niñas, y a partir de la relación con el Área se empieza a trabajar nuevos horizontes pensando en la construcción de vínculos comunitarios para sumar a los jóvenes y las familias. Actualmente asisten más de 140 chicos/as dos veces por semana.

El encuentro estuvo a cargo de Pablo Torricella por Municipalidad y Aylen Alegrechy por UNR y se nutrió de una importante carga de conocimientos y saberes compartidos, lo que llevó a pensar de qué manera cuidamos el ambiente y a nosotros mismos, cómo se construyen estas famosas cocinas y de qué manera pueden ser empleadas en un espacio comunitario como lo es el merendero que lleva María adelante, así como también, el uso doméstico de las mismas.

"Tras de cada cocina que estamos montando o cada charla que vamos desarrollando, siempre es una historia familiar o una historia institucional nueva y conocerla siempre está buenísimo porque estamos conociendo toda la ciudad y apoyando distintos proyectos que se desarrollan en el territorio. Lo que siempre llama la atención de las actividades es la camaradería que se genera, los lazos de solidaridad que muchas veces se forjan entre vecinos y ahí me parece que el barro, la propia dinámica de la actividad lo favorece mucho. En ese contacto hay algo mágico que se genera que atraviesa el tema de la bioconstrucción", detalla Pablo.

El vínculo que nació con esta actividad concreta, entre dicha Dirección y el Área de Extensión y Territorio,  promete nuevas intervenciones en espacios donde el Área tiene anclajes territoriales, proponiendo nuevas formas de cocinar, calefaccionar ambientes y de esta manera, pensar en formas más económicas de desarrollar la vida cotidiana.


Fortalecer los vínculos

La actividad de armado de las cocinas conlleva un momento donde prima la escucha e intercambio de saberes, muchas preguntas y recomendaciones para el mejor uso de las mismas, pero sobre todo conlleva el encuentro y las sensaciones de trabajar con barro, en el armado de un artefacto totalmente artesanal. Lo más convocante, y que crea mucha expectativa, es encender la cocina y observar como el fuego hace el recorrido para llegar a calentar lo que se ponga sobre ella.

María de los Ángeles, responsable del merendero, cuenta: “Es super sencilla de hacer y super económica, que en estos tiempos sabemos que cuesta bastante y más cuando se trata de hacerle la leche a 140 niños. Es muy buena la experiencia, super linda y es sencillo, solamente se hace con tierra y bosta. Hacés una mezcla y necesitás unos cuantos ladrillitos. Super económica, porque ponés unas ramitas no más y tenés una cocina. Muy linda, la verdad me encantó y con mi familia vamos a tratar de seguir ayudando a la gente a hacerla”.


  • Por Agustín Cortés