14 de Agosto 2020

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17/06/2020

Comenzó el curso de ESI para docentes: “Educación, sexualidades y género”

Dirigido a docentes de escuelas preuniversitarias de Rosario, el martes 16 de junio comenzó el curso virtual “Educación, sexualidades y género. Abordajes pedagógicos de la ESI en las aulas de las escuelas secundarias.” Esta propuesta, impulsada desde el Área de Género y Sexualidades y el área Académica y de Aprendizaje de la UNR, alcanza a casi 100 docentes, y busca avanzar con la implementación de la ESI en la formación del trabajo docente en las escuelas pre universitarias de la ciudad de Rosario.


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En esta ocasión, Paula Fainsod y Jésica Báez, del equipo “Mariposas Mirabal” de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, serán las encargadas de coordinar las capacitaciones. Jésica afirma que si bien el grupo es mucho más amplio, “el equipo de trabajo a cargo del curso cuenta con una larga trayectoria para pensar el cruce de educación, género y sexualidades, hace más de 20 años. Hace un tiempo que este equipo viene pensando en cómo el sistema educativo interpela a los cuerpos de quienes lo transitan; en esa interpelación, se ponen en juego estructuras de poder que naturalizan y normalizan la vida en la escuela.”

El curso se desarrollará en ocho encuentros, que serán un espacio de reflexión, participación e intercambio, ocho clases donde se trabajará este cruce en un espacio particular como lo es el aula de la escuela secundaria. Las problemáticas específicas de este nivel, serán trabajadas por estas coordinadoras especialistas que hace años vienen interpelando la currícula para pensar la transversalización de la ESI en el sistema educativo.  Además de las capacitaciones, las Mariposas Mirabal realizan tareas de investigación, extensión y docencia, apostando a la construcción colectiva de conocimiento: “tramando un andamio para pensar a la implementación de la ESI a nivel federal”, en palabras de Jésica: “La apuesta que hace la universidad de Rosario nos parece un desafío para construir ese andamio, y pensar la ESI de manera integral y federal”.

La propuesta central de este curso es pensar el aula de la escuela secundaria dentro de una institución, dentro del nivel medio: el punto de partida es considerar que toda educación es sexual, y eso se ve materializado en la práctica. La propuesta es analizar situadamente qué prácticas se vienen dando, para elaborar estrategias micro y macro que posibiliten pensar la ESI en las aulas.

Al mismo tiempo, la docente nos recordó la importancia de atravesar la ESI con las nuevas directrices de la reciente Ley Micaela, para erradicar las violencias machistas en todas las instituciones. En relación al contexto de pandemia en el que se desarrollarán dichos encuentros, desde el equipo afirman “La virtualidad es una apuesta con la que venimos trabajando hace algunos años, ya que es una posibilidad que nos acorta las distancias de nuestro país federal son muy extensas. En este curso la virtualidad nos sorprende en un escenario de pandemia, donde la estrategia de cuidados nos deja en nuestras casas, y esto reactualiza algunas preguntas que venimos haciendo desde la ESI, los cuidados, las familias: este curso acontece en este tiempo y será una oportunidad para pensar la ESI en la pandemia y la escuela”.

Para quienes vienen impulsando esta iniciativa, la centralidad del curso consiste en la propuesta de transversalizar la ESI en las aulas de las escuelas secundarias, entendiendo que también es una herramienta para trabajar la Ley Micaela. “La transversalización va mas allá de las voluntades personales, sino que tiene que ver con una mirada institucional, de proyectos que se construyen colectivamente y se sostienen en el tiempo y los espacios.” Quienes vienen organizando esta capacitación consideran que la posibilidad de armar redes entre docentes y demás personas que circulan en las escuelas, tutoras, preceptoras, etc, es clave para la ampliación de la educación sexual, que es a su vez ampliación de derechos para les estudiantes, pero también para las personas adultas que habitan dichas instituciones.


  • Por Lucía Figueroa